09/08/2006
CALOR: ENEMIGO DE LA CONDUCCIÓN
En verano, las altas temperaturas dificultan la conducción produciendo un efecto parecido al alcohol. El 17% de los accidentes de tráfico pueden ser a causa de las altas temperaturas. Prevensis ha realizado estudios sobre este tema y desvela interesantes conclusiones al respecto. ¡Mira!
REPORTAJE / Verónica Bravo
El exceso de calor puede perjudicar la conducción afectando negativamente a las capacidades humanas. Según unos estudios realizados por Prevensis, empresa especializada en el estudio del comportamiento de los conductores, el calor puede producir efectos muy negativos al volante. De hecho, el 17% de los accidentes de tráfico pueden deberse a las excesivas temperaturas.
Altera la atención
Los excesos de calor potencian determinadas alteraciones que pueden sufrir los conductores.
La temperatura en el interior de un vehículo en movimiento puede ser entre 5 y 15 grados mayor que en el exterior. Además del exterior, la temperatura depende de factores como la radiación solar, el color tanto de la carrocería como de la tapicería, de la ventilación del habitáculo y del número de ocupantes, entre otras cuestiones.
En el momento en que se superan los 24 grados la eficacia en la conducción puede verse afectada negativamente debido a que aumentan los fallos, la percepción de los conductores se reduce e incluso aumenta la agresividad. Un buen ejemplo de ello es que a 23 grados dejamos de ver el 3% de las señales y esto se va incrementando a medida que sube la temperatura. Con 30 grados los fallos del conductor aumentan un 20%.
Efectos parecidos al alcohol
Si se superan los 35 grados de temperatura los síntomas y efectos que sufre un conductor son parecidos a los de una alcoholemia de 0,5 mg de alcohol en sangre.
Otra cuestión importante que las altas temperaturas pueden ocasionar es el deslumbramiento que puede ser causa de 3.500 accidentes en España. Para evitarlos se deben utilizar gafas de sol polarizadas.
La solución: el aire acondicionado
Actualmente es fácil combatir el calor mientras se conduce gracias al aire acondicionado. Lo ideal es que el habitáculo esté entre los 19 y 24 grados para asegurar una conducción relajada.
Es muy importante evitar que el aire impacte directamente en la cara o en el pecho puesto que puede ocasionar efectos negativos en la salud.
En verano, época en el que se produce el mayor número de desplazamientos, es muy importante que los conductores sean conscientes de los riesgos que corren al volante. El exceso de calor es un factor que afecta a la conducción y que puede tener consecuencias fatales. Por ello, es importante tomar medidas para que las condiciones de los conductores sean óptimas y reducir al máximo los accidentes de tráfico.
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