21/05/2004
ROLLS-ROYCE PHANTOM IV: TODA UNA CARROZA REAL
Todo un clásico, el Rolls-Royce Phantom IV descapotable, será, salvo sorpresa de última hora, el encargado de trasladar al Príncipe Felipe y Letizia Ortiz en su paseo por las calles de Madrid tras celebrarse la boda.
Actualidad - NOTICIA/ Bárbara Maregil y Agencias
El Rolls-Royce Phantom IV, un espectacular coche de época, ha sido el elegido por el Príncipe Felipe y su prometida Leticia Ortiz para pasear por Madrid tras celebrar su boda este sábado.
Este Phantom IV, con el número de chasis 4AF18, ya fue utilizado en el enlace de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, en Barcelona, el 4 de octubre de 1997 y ahora vuelve a usarse en una boda real, precisamente en el mes en el que Rolls Royce celebra su centenario, cumplido el pasado día 4 de mayo.
Un coche histórico
Más de medio siglo ha pasado sobre este especial Rolls Royce, un Phantom IV descapotable que fue encargado por Franco a la fábrica de la marca británica el 18 de octubre de 1948. Este modelo fue entregado el 28 de marzo de 1952 junto con otros dos Phantom IV con techo cubierto.
Entre 1950 y 1956 se construyeron los únicos dieciocho Phantom IV existentes, todos ellos con el 'Espíritu del Extasis', la estatuilla sobre el radiador, en posición genuflexa en lugar de inclinada hacia delante como en el resto de los coches de serie, en señal de respecto a quienes están destinados estas berlinas de gran lujo, es decir, reyes y príncipes, y jefes de estado y de gobierno.
Las dieciocho berlinas fueron carrozadas por Mulliner, que dio a cada una de ellas un acabado diferente. Los destinos originales para la serie, excluidos los tres españoles, fueron uno para la propia Rolls, que nunca ha vendido, dos para la Reina Isabel, cuatro para el gobernador de Kuwait, dos para el Sha de Persia, y uno, respectivamente, para el Duque de Gloucester, la Duquesa de Kent, el príncipe regente de Irak, el Rey Faisal II, el príncipe Talal Al Aouad Ryal de Arabia Saudita, y para el Aga Khan.
Los tres Phantom IV encargados por Franco, dos berlinas para cinco y siete pasajeros, respectivamente, y la versión descapotable que se utilizará en el cortejo nupcial, fueron entregados a España en 1952 en circunstancias anecdóticas porque llegaron sin ruedas. Por ello, hubo que recurrir a una alternativa nacional, que supuso una obligada modificación de las suspensiones y de los pasos de ruedas, para, transcurridos los años, en la década de los 90, ser enviados a Inglaterra para subsanar el problema y dejarlos en estado original.
Blindado y con medidas de seguridad
El Phamtom IV descubierto que se utilizará en la boda del Príncipe de Asturias, que en este momento está siendo puesto a punto, tiene la carrocería pintada en color negro, el interior tapizado en cuero verde y está totalmente blindado de origen.
La gran capota de esta berlina convertible es de accionamiento eléctrico que sólo el conductor puede activar desde su posición, pero el día del enlace irá protegido con un dispositivo de capota traslúcida y blindada (tipo 'Papamóvil') que respeta la línea del coche y contribuye, a la vez, a garantizar la seguridad de la pareja. El coche estará escoltado por la caballería de la Guardia real y por su sección de motoristas.
Y con un motor ejemplar
Bajo el motor del coche nupcial se oculta un motor de ocho cilindros en línea, el mismo utilizado para toda la serie, que cubica 5,7 litros. El motor entrega una potencia desconocida, porque la marca tiene a gala ocultarla, siempre contesta que 'suficiente', pero que se le estima en 160 CV, así como una velocidad punta que ronda los 170 kilómetros por hora.
El ocho cilindros hace gala de un funcionamiento refinado, silencioso y sin vibraciones, capaz de hacer que se mantenga, sobre el radiador, una moneda de canto mientras funciona al ralentí.
Este coche pertenece actualmente al Patrimonio Nacional y es custodiado y mantenido por la Guardia real, que atesora en sus cocheras una colección de compuesta, entre otros, por un Mercedes Grosser anterior a los Rolls.