08/08/2000
CAPÓS: ELEMENTO FUNDAMENTAL PARA LA SEGURIDAD
¿Sabes que se puede reducir el número de muertes y lesiones graves en los atropellos con un test especial para capós? Con una serie de pruebas se verifican las consecuencias del impacto sobre el peatón y se determinan las zonas de mayor riesgo.
Actualidad - Bárbara Maregil
Según los datos de la Unión Europea, un total de 2.000 muertes y 19.000 lesiones graves podrían evitarse con la puesta en marcha de la directiva sobre pruebas para comprobar la seguridad de los capós de los vehículos.
Los tests que se han propuesto consisten en realizar una serie de choques simulando atropellos. De esta manera, se puede medir la incidencia de la posición y características del capó sobre el peatón. Concretamente se tienen en cuenta la situación de la pierna, la cadera y la cabeza del viandante en el momento del impacto contra la carrocería.
Estas pruebas se han realizado con "dummies" de diversas alturas para verificar las consecuencias del impacto en el caso de niños o adultos. También se han utilizado con vehículos de diferentes dimensiones, ya que las lesiones en caso de atropello pueden ser mucho más graves en el caso de las furgonetas y los todo terreno que en el de los turismos.
Según afirma Jeanne Breen, directora ejecutiva del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC), "hay que tener en cuenta que sobre todo en los vehículos todo terreno los capós son cada vez más altos y por lo tanto más agresivos con el peatón en caso de atropello". Por ello se está impulsando a la Comisión para que centre las pruebas de seguridad en el capó y no en otros elementos como el parachoques o las barras, que son menos perjudiciales.
Con todos estos datos se puede elaborar un diseño de capó adecuado para evitar o reducir el impacto sobre las zonas más críticas del cuerpo, como la cabeza y el cuello. No obstante, en estos momentos la aprobación de esta directiva está paralizada. Por este motivo, diversas asociaciones y entidades como el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) o el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC), han solicitado al ejecutivo comunitario la necesidad urgente de que la normativa entre en vigor para reducir la alta siniestralidad en los accidentes de tráfico.
La protección de los viandantes ha sido una de las constantes en la política comunitaria desde hace 22 años y desde 1996 se realizan diversos tests, aunque por ahora no se ha aprobado ninguno específico para medir la seguridad del capó. Por ello, se abordará este tema en la mesa redonda sobre Transporte en la Unión Europea, que se celebrará el próximo 12 de septiembre y a la que acudirá Loyola de Palacio, vicepresidenta de la Comisión Europea.
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· Página oficial del Comisariado Europeo del Automóvil (CEA)