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10/12/2003

VIAJAR EN INVIERNO: ¡PRECAUCIÓN CON EL MAL TIEMPO!

Lluvia, nieve, niebla.... son fenómenos frecuentes estos días de invierno y pueden dificultar la circulación en las carreteras, así que, si vas a coger el coche, no pierdas de vista estos consejos y.... ¡Feliz viaje!

Actualidad - REPORTAJE/ Bárbara Maregil

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    El mal tiempo no es un buen compañero de viaje, por ello, hay que incrementar la precaución, ante el riesgo de que la nieve, la lluvia o la niebla dificulten la circulación.

    Lo primero que hay que asegurar es un correcto mantenimiento del vehículo, así como los elementos necesarios para casos de avería (triángulos, chalecos reflectantes, herramientas, luces y fusibles, entre otros). Además, recuerda que 'hombre prevenido, vale por dos', así que antes de iniciar el viaje, planea la ruta con suficiente antelación, consulta el estado del tráfico y los pronósticos meteorológicos, todo ello puede ayudarte a elegir el mejor momento para iniciar la marcha.

    Cuando el tiempo no acompaña....
    Es muy posible que estos días las condiciones meteorológicas no sean las más propicias para viajar. Por ello, el Real Automóvil Club de España (RACE), aconseja a los conductores prestar especial atención y adecuar la velocidad al estado del firme.

    Cuando aparece la lluvia, hay que tener en cuenta la posible formación de grandes concentraciones de agua en la calzada. Este exceso de agua, la falta de drenaje en la vía y el exceso de velocidad, puede provocar el fenómeno del 'acuaplaning', o pérdida del control y la tracción del vehículo. Si esto ocurre, RACE recomienda levantar el pie del acelerador suavemente (sin frenar con el pedal) y mantener firme el volante.

    Además, cuando la carretera está mojada, los coches que circulan delante pueden salpicar con una lluvia fina y sucia denominada 'efecto spray', que aumenta con los adelantamientos en los vehículos pesados. Si es posible, evita esta situación, y si no hay otra opción, realiza la maniobra con los limpiaparabrisas a máxima velocidad. Revisa bien las escobillas, ya que en si están en mal estado, no podrá disponer de una correcta visibilidad.

    Con lluvia o frío también suelen empañarse los cristales. En estos casos es recomendable eliminar el vaho mediante la ventilación interna.

    En una situación de nieve, es aconsejable utilizar cadenas en las ruedas motrices para circular. Si no tienes, también se puede reducir la presión de los mismos y circular con mucha precaución, pero ten en cuenta que, una vez acabada la zona de peligro, hay que recuperar el inflado.

    También hay que tener cuidado con la altura de los bajos del vehículo y las posibles irregularidades del terreno que permanecen ocultas bajo la nieve. En caso de no poder continuar la marcha, llama a los servicios de emergencia y mantén la calefacción del vehículo (lleva siempre carburante suficiente). No aparques nunca en zonas reservadas para el paso de los quitanieves, ni de los servicios de emergencia.

    Si aparecen placas de hielo, ante todo no frenes, sobre todo si el vehículo no equipa un sistema antibloqueo de frenos. Conduce con suavidad, ya que se puede producir un sobreviraje (bloqueo de ruedas traseras) o un subviraje (deslizan las ruedas delanteras). Si tu vehículo tiene ABS, el sistema actuará de forma que la perdida de control sea menor.

    La niebla no sólo provoca pérdida de visibilidad, también humedece la calzada. Por ello, vigila la velocidad, ya que puede provocar situaciones inesperadas. Tan importante es ver como ser visto. Por ello, utiliza el alumbrado de cruce, así como los antinieblas delanteros y traseros.

    El cansancio, el peor enemigo
    Por último, recuerda que la fatiga puede aparecer por la sobrecarga de atención por conducir bajo condiciones climatológicas adversas, resultando especialmente peligrosa en los tramos finales del recorrido.

    Descansa cada dos horas o cada 200 kilómetros un mínimo de quince minutos, dando un pequeño paseo. No bebas alcohol ni tomes comidas copiosas, evita alimentos flatulentos o salados y la leche caliente por la noche, ya que ésta favorece el sueño. Y recuerda que el café no evita el cansancio, tan solo lo encubre.

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