Comprueba el estado general del vehículo.
Adapta a tu gusto el puesto de conducción (reposacabezas, espejo retrovisor, asientos, cinturones...)
Fíjate en la colocación de los mandos antes de iniciar la marcha (luces, aire acondicionado, radio...)
Infórmate del tipo de carburante para su repostaje.
Rellena el parte correspondiente en caso de accidente.
Y no olvides:
Prestar siempre atención a la carretera.
La velocidad, el alcohol y el sueño son factores de riesgo.
En el caso de que alquiles una furgoneta:
Ten en cuenta que tiene más longitud y altura que un utilitario. Por tanto:
Presta especial atención a los giros y alturas.
Coloca la carga de forma equilibrada.
Respeta la capacidad y el peso máximo permitido.
Adecua la velocidad a las posibilidades del vehículo.
Rellena el parte correspondiente en caso de accidente.