07/07/2006
ASTRA 2.0 TURBO GTC/ FOCUS ST/ GOLF GTI: DIVERSIÓN Y RADICALIDAD CON CIERTAS DOSIS DE LÓGICA
Tres modelos súper deportivos con más de 200 CV sobre la base de compactos, puedes usarlos a diario sin renunciar a disfrutar de la conducción en carreteras de montaña y hasta de unas tandas en circuito. ¡Subidón de adrenalina garantizado!
PRUEBA/ Iván Solera
Tres soluciones para un mismo fin
Cada fabricante ha elegido una opción para conseguir superar la barrera de los 200 CV, pero todos tienen algo en común: el turbocompresor con intercooler.
El propulsor del Astra es un tetracilíndrico de 1.998 cc con 16 válvulas que desarrolla algo más de 200 CV a 5.400 rpm con un par máximo de 262 Nm a 4.200 rpm. Tiene una caja de cambios manual de seis velocidades con un buen manejo para aprovechar al máximo toda esa potencia. El sonido del Astra es el más discreto, un poco ronco en baja, pero poco. La respuesta del motor varía en función de si activamos la tecla Sport situada en el salpicadero o no. Con ella desactivada es más suave y menos inmediata, si la pulsamos... abrimos la caja de los truenos y la respuesta al acelerador es contundente e inmediata. El Astra pesa 1.365 kg en vacío, acelera de 0 a 100 en 7,8 segundos, alcanza una velocidad máxima de 234 km/h y 'chupa' una media de 9,3 litros a los cien. ¡Ojo! Esa es la medida del consumo homologado, que en circunstancias reales, en uso mixto y un ritmo alegre (¿cómo si no con aparatos como estos?) rondan todos los 12 litros, 12 litros y medio. Eso sí, si se nos cruzan los cables pasamos los 15 litros de largo.
El Golf también utiliza un cuatro cilindros en línea de 1.984 cc con cuatro válvulas por cilindro, pero además tiene distribución variable y opta por la inyección directa de gasolina. Desarrolla 200 CV (algo más en banco) a 5.100 rpm y un par máximo de 280 Nm a 1.800 rpm. El refinamiento mecánico del Golf es exquisito, pero hay que pagarlo porque sólo le vale gasolina de 98 octanos, menos mal que es el que menos consume. Según cifras homologadas se queda en los 7,8 litros a los cien en uno mixto, la verdad es que durante la prueba fue el menos gastón. La unidad probada equipa cambio automático DSG de seis velocidades, toda una delicia en cuanto a precisión y rapidez, entre las teclas tras el volante, el sonido del motor y del escape... te crees que estás jugando a la Play Station. El peso en vacío es de 1.391 Kg, acelera de 0 a 100 en 6,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 233 km/h.
El último en llegar ha sido el Focus y Ford ha optado por 'burro grande, ande o...' Nada más y nada menos que un 2.5 de cinco cilindros en línea con 20 válvulas y distribución variable. Pero este 'burro' sí que anda, desarrolla 225 CV a 6.000 rpm y también tiene el mayor par máximo de la comparativa, con 320 Nm a 4.000 rpm. El resultado es una respuesta tremenda en el bajo-medio régimen. Arriba del todo se muestra un poco más perezoso que sus competidores, pero nada grave. Además la música que invade el habitáculo a bajo y medio régimen es alucinante, muy, muy ronco, recuerda a un V8 americano, sí de esos de 6.000 cc o más. El cambio elegido es manual de seis velocidades que, al igual que el del Astra, responde a las expectativas deportivas del vehículo. El ST acelera de 0 a 100 en 6,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 241 km/h. El consumo medio homologado en uso mixto es de 9,3 litros, pero como te dediques a disfrutar de su música dando aceleroncitos... ya sabes.
Como puedes observar, las prestaciones y consumos de los tres modelos son muy similares. Las mayores diferencias las encontraremos en su comportamiento dinámico, pero te avanzo que tampoco van a ser relevantes como para decidirse por uno u otro. Lo más seguro es que su estética sea lo que decida fundamentalmente la compra de uno u otro modelo.