Comportamiento HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Viejo conocido
El salpicadero del Q7 parece calcado del A6, comparten la mayor parte de elementos: volante, cuadro, palancas tras el volante, pulsadores del salpicadero, pantalla multifunción, módulo del climatizador, módulo de la palanca del cambio, etc. ¿No te lo crees? Pues mira con detalle la foto donde aparecen los salpicaderos del Q7 y A6 uno al lado del otro (el de la izquierda es el Q7).
Los materiales empleados son de primera calidad, los plásticos tienen muy buen tacto, la mayoría de ellos son esponjosos. Los acabados son de alto nivel, el acoplamiento entre las diferentes piezas es muy bueno, con ausencia total de 'ruiditos'.
Las plazas delanteras son amplísimas, con mucho espacio para las piernas, una gran altura libre y un reposabrazos central enorme. La postura de conducción es totalmente adaptable a todas las morfologías, con reglajes de profundidad y altura en el volante y todo tipo de regulaciones en el asiento. En la unidad probada todos ellos eran eléctricos.
La segunda fila de asientos también es muy espaciosa con una altura libre excelente y los asientos en posición elevada para no tener sensación de encajonamiento. Pero el pasajero de la parte central, como es habitual, no goza de la comodidad y espacio que tienen los de las plazas laterales.
Tanta amplitud choca con la estrechez de la tercera fila de asientos. A simple vista los grandes butacones dan la sensación de que el espacio va a ser mucho mayor, pero cuando accedes a ellos (no sin cierto esfuerzo) la cosa se pone un poco fea. Estas plazas son para niños o alguna emergencia puntual. Las piernas quedan muy flexionadas porque el suelo está altísimo, si mides más de 1,60 la cabeza toca con el techo y el espacio para las rodillas e incluso los pies en casi inexistentes. La forma de minimizar este problema es deslizar la segunda fila de asientos, pero les quitamos espacio a sus ocupantes y es opcional, de serie estos asientos no se deslizan longitudinalmente.
El maletero tiene el suelo muy alto, lo que por un lado es una ventaja si transportamos objetos pesados porque no hay que agacharse para cogerlos. Pero claro, limita la capacidad de carga. Con 7 plazas cubica 330 litros y con 5 775 litros. Abatiendo la segunda fila de asientos llegamos a los 2.035 litros de capacidad. A los lados del suelo del maletero hay unas guías donde se pueden anclar diversos mecanismos para sujetar y separar la carga y una red separadora entre los ocupantes y la 'mercancía'. El problema es que si montamos las 7 plazas, llevamos todos estos mecanismos y la esterilla plegable que cubre la carga (muy engorrosa), perderemos la mitad de la capacidad para el equipaje.
En cuanto al equipamiento del Q7, creo que acabamos antes diciendo lo que no tiene que todo lo que lleva, y más la unidad que hemos probado, que está bien cargadita de opciones. Pero bueno, lo vamos a intentar: Además de las múltiples regulaciones de asiento y volante, cierre con mando, elevalunas, clima bizona, limpias y luces automáticas, retrovisores eléctricos calefactables y plegables, ordenador de a bordo, volante multifunción y un gran número de sistemas de seguridad activa y pasiva. Como opciones que hemos podido disfrutar en la unidad de pruebas tenemos: reglajes eléctricos en asientos y volante, clima de cuatro zonas, control de aparcamiento, cámara trasera, audio Bose, xenón, llave manos libres, llantas de 20 pulgadas, fijaciones maletero, MMI, portón trasero eléctrico, cuero, navegador... y si te parece poco, seguro que se me olvidan unas cuantas.