Comportamiento HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Más de lo que imaginas
Sus interiores son prácticamente idénticos y habrá que esmerarse y tener cierta soltura haciendo pasatiempos para encontrar las diferencias.
Las cuatro plazas de estos pequeñajos no son para tirar cohetes, pero la verdad es que las delanteras están bastante bien resueltas. No existe la sensación de ahogo, las piernas no pasan por encima de la palanca del cambio ni se espachurran contra el panel de puerta ni cosas por el estilo. Aunque es cierto que el acompañante está bastante cerca del conductor y es fácil rozar con la mano el muslo de la chica de nuestra derecha al meter la quinta velocidad, al más puro estilo de las películas de Alfredo Landa.
Las piernas quedan un poco encogidas porque los pedales están cerca, los más bajitos lo agradecerán. El volante se regula en altura, no en profundidad pero la postura es bastante cómoda. Los asientos son justitos, no recogen muy bien el cuerpo pero pensando en desplazamientos cortos cumplen sin problemas.
En cuanto a practicidad gana de lejos el Aygo con sus pequeñas puertas traseras. El acceso a las plazas de atrás, lógicamente es infinitamente mejor que en el C1 con sólo tres puertas. Además, resulta que los asientos no tienen memoria en la inclinación del respaldo (en longitud sí) cuando los abatimos para permitir el acceso.
Como puntos positivos hay que destacar la cantidad de huecos portaobjetos que tienen (sin tapa), la buena visibilidad en todas direcciones y el equipamiento que nos ofrecen por un precio final ajustado y en un espacio muy reducido.
La parte 'menos bonita' de estos dos coches la encontramos en la escasez de espacio en las dos plazas traseras, un maletero muy justo (139 litros), el retrovisor derecho con ajuste manual, la ausencia de reloj de temperatura y el único mando para el elevalunas del acompañante, si vamos solos habrá que estirarse para poder bajar o subir la ventanilla.
En lo que a equipamiento se refiere, el Aygo probado es la versión más equipada, con asiento trasero abatible por partes, cierre centralizado con mando a distancia, elevalunas eléctricos delanteros, aire acondicionado, radio-CD, cuentarrevoluciones, antinieblas delanteros y llantas de aleación. Como opciones incorpora las únicas que le quedan disponibles, la pintura metalizada y el navegador. El C1 también es el más equipado, pero en este caso no incluye de serie varios de los elementos del Aygo. Concretamente el cuentarrevoluciones, aire acondicionado, radio-CD. La unidad probada los incluye como opción por un sobre precio de 1.180 euros.