Comportamiento MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Todo un lujo
Da igual el tipo de vehículo, el 2.2 iCTDi de Honda muestra todas sus bondades sin importarle si se trata de una berlina, un compacto, un SUV o un monovolumen. Su carta de presentación: Diesel, cuatro cilindros en línea, 2.204 cc, inyección directa, common-rail y 16 válvulas. Desarrolla 140 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 340 Nm a 2.000 rpm. Es silencioso, potente, elástico y muy suave, la mejor opción para los amantes de la gasolina que se vean obligados a adquirir un Diesel.
El cambio es manual de seis velocidades, la palanca va situada en el salpicadero muy próxima al volante. En lugar del clásico fuelle de goma o textil, en la base de la palanca encontramos una plancha semiesférica muy vistosa. El accionamiento del cambio es bastante rápido y preciso, pero de tacto algo 'suelto'.
Con sus 1.598 Kg de peso en vacío, el FR-V acelera de 0 a 100 en 10,5 segundos, consigue una velocidad máxima de 190 Km/h y nos deleita con rápidas recuperaciones¿ no está mal para una 'furgoneta'. El consumo es otro de los puntos a favor de este propulsor que en esta ocasión tiene que guerrear con volumen y peso extra. Aun así, las cifras homologadas son muy buenas, con 5,3 litros a los cien en carretera, 8 litros en ciudad y 6,3 en uso mixto. Por mucho que quieran subirse los consumos al llenar de gente y equipaje el habitáculo del FR-V, si mantenemos un ritmo lógico en carretera podemos quedarnos por debajo de los 7,5 litros sin problemas, lo que no está nada mal.