Comportamiento
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Agrado y suavidad
El León más económico equipa un propulsor alimentado por gasolina de 1.595 cc de capacidad, con cuatro cilindros en línea, 16 válvulas e inyección electrónica. Desarrolla una potencia máxima de 102 CV a 5.600 rpm y un par máximo de 148 Nm a 3.800 rpm. Todo un prodigio de suavidad y facilidad de conducción. Con buenos bajos y medios, pero con poca rabia en la zona alta del cuentavueltas. El escape nos regala un sonido a hueco muy bonito que recuerda al veterano Málaga con motor System Porsche, pero al habitáculo llega poco sonido mecánico y de escape.
El cambio es de cinco velocidades, con unos desarrollos bien escalonados y no muy largos. El cambio es preciso, con la palanca bien situada, recorridos medios y un tacto firme, se dejan notar las distintas posiciones de la palanca.
Con este propulsor y sus 1.320 Kg de peso en vacío, el León alcanza una velocidad máxima de 184 Km/h y hace el 0 a 100 en 11,7 segundos. No es muy rápido, pero a cambio nos ofrece una entrega de potencia muy elástica y mantiene sin dificultad cruceros elevados.
Los consumos homologados son de 6 litros en carretera, 10,4 en ciudad y 7,6 en ciudad. La verdad es que no se disparan mucho en un uso real si mantenemos una conducción 'normal'. En carretera a una velocidad de crucero de 140 Km/h, con cuatro personas de buen tamaño, maletero cargado, recorrido con bastantes desniveles y el aire acondicionado a pleno rendimiento salió a una media de 8,5 litros a los cien.
Como buen enamorado de los motores de gasolina tengo que romper una lanza a favor de esta versión con respecto a su equivalente en Diesel. Si te estás planteando comprar un León como este y no sabes muy bien si de gasolina o Diesel, te diré que este último es más ruidoso, más caro a la hora de comprarlo y a la hora de pasar por el taller. Si haces muchos kilómetros es una opción perfecta, pero haz cálculos, porque sin averías empezarás a ahorrar con el Diesel a partir de los 70.000 kms.