Motor, prestaciones y consumo.
COMPORTAMIENTO
Sencillamente, demoledor
Casi 5 metros de largo... más de 1.700 Kg en vacío... a priori, no tiene pinta de ser muy ágil ni fácil de conducir. A priori, porque cuando te sientas tras el volante de este A6, la cosa cambia. Está claro que, tanto el peso como la altura están ahí y no vamos a poder callejear o aparcar como si llevásemos un urbano. Pero sorprende su buena visibilidad en todas direcciones y la agilidad con la que acelera para salir de parado o incorporarnos a una vía. Las dimensiones, aun siendo enorme, se controlan bien y a la hora de aparcar... ¡para eso están los sensores!
En autopista y autovía la sensación es de flotar, sin montar un equipo de suspensión y amortiguación blando, la comodidad está garantizada. Un motor siempre lleno, silencioso y suave, un cambio rápido, preciso y sin embrague, un equipo de climatización de alto nivel, otro de sonido que no se queda atrás, amplios y cómodos butacones, unos acabados en los que no hay cabida para un solo ruidito o crujido, todo está pensado para hacer de nuestro viaje un placer, no sólo una forma de transporte.
La dirección es firme, tirando a dura y muy precisa, no flaquea ni en esos traicioneros badenes que encontramos en curvas rápidas. Hablando de curvas rápidas, muy, muy rápido podemos abordarlas, y eso que llevamos una 'ranchera'. El peso extra de la trasera no hace mella en el apoyo en estos curvones, el balanceo es contenido y la precisión de trayectoria nos recuerda a un coche de Scalextric.
En carreteras de montaña sus características nos hacen pensar en un coche torpe y que rápido se va a 'amorrar' en las curvas. Lo que está claro es que no se trata de un deportivo y que para poder sacarle el máximo partido en estas condiciones hay que aparcar los prejuicios y la búsqueda de sensaciones racing. Efectivamente es pesado, pero el buen trabajo realizado en el chasis, suspensiones, amortiguación y frenos disimulan en parte ese peso, consiguiendo un guiado muy preciso y un poder de deceleración tremendo.
No podemos olvidarnos del sensacional trabajo que hace la tracción integral en estas circunstancias. Por un lado consigue que nos aproximemos a la curva con el coche totalmente controlado y sin extrañas inercias, por otro, en el momento de abrir gas podemos hacerlo sin reparos. Y si a todo esto le unimos un motor con potencia a cualquier régimen y sin sobresaltos, el resultado es una aplicación de la potencia al suelo excepcional.
En tramos muy revirados la efectividad es tan alta que es capaz de parar el crono antes que modelos de corte más deportivo en los que vas dando saltos de bache en bache y de curva en curva.
¿Por qué renunciar a todo lo que te ofrece una berlina de lujo si necesitas un poco más de espacio para practicar tu deporte favorito o tu familia es de las que se lleva hasta la jaula del canario... Este A6 puede ser tu apuesta ganadora, amplio, equipado y seguro. ¿Además te gustan los coches rápidos? Pues éste también lo es, te permitirá disfrutar de la conducción no sólo en amplias carreteras y, lo que es mejor, como diría mi padre: sin que al pasaje 'se le caiga el azúcar del bollo'... suave, suave, suave.