Comportamiento.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Pocas críticas
El interior de A6 es sencillamente exquisito. El puesto de conducción es capaz de acoger a conductores de las más diversas tallas y que éstos se sientan como en casa. Tiene multitud de regulaciones con grandes márgenes para acoplarse a las distintas morfologías. Los asientos tienen regulación eléctrica y tapicería de cuero, son amplios y sujetan el cuerpo correctamente. El salpicadero y el cuadro de mandos presentan un diseño clásico y la consola central se inclina hacia el conductor para que todos los mandos situados en ella queden al alcance de la mano. Los materiales elegidos son de calidad y los acabados de primera, no oiremos un crujido ni veremos ninguna rebaba.
Por criticar podemos decir que hay pocos huecos para dejar objetos, en concreto las guanteras de puerta, el cajón bajo el apoyabrazos central y la guantera con tapa, que es bastante pequeña.
Mejor no enumerar todo el equipamiento de este Audi, necesitaría unas cuantas páginas. Sólo decir que tiene climatizador independiente en las dos plazas delanteras y en la parte trasera, ordenador de abordo, control de crucero, cambio Tiptronic con levas tras el volante, pantalla multifunción MMI y un largo etcétera de gadgets que podemos ampliar si todavía nos parecen pocos gracias a la amplia lista de opciones que la marca alemana nos ofrece.
Las plazas delanteras son muy amplias y las traseras... Curiosamente las traseras son más pequeñas de lo que podemos pensar a priori. El espacio para las rodillas es suficiente pero no excesivo, mientras que la forma del asiento y el túnel de la transmisión hacen que un tercer pasajero vaya un poco incómodo.
El maletero es otro cantar. 565 litros de capacidad hasta la esterilla que cubre la carga, boca de carga muy baja, espacio de carga plano y cuadrado, buenas argollas para sujetar la carga y base deslizante para facilitar la colocación de objetos pesados. ¿Quién dijo que una berlina de lujo no podía tener una excelente capacidad de carga?