Los padres tienen un papel muy importante en la educación de sus hijos. Hay que enseñarles que en el autobús hay que hacer siempre caso a los responsables, y pedirles que se comporten bien en todo momento.
Publicado: 03/01/2006
Los padres deben ponerse de acuerdo con otros padres para que haya siempre un adulto presente en la parada del autobús y que los acompañe hasta ella, especialmente cuando se trate de niños menores de 9 años. Si son mayores conviene que vayan en grupo a la parada porque así resultan más fáciles de ver por el conductor del autobús, y también por otros vehículos.
Hay que evitar que los niños lleven objetos sueltos, debiendo meter todos sus utensilios en su mochila para que no se les caigan las cosas por el camino ni cuando están cerca del autobús. Andar con prisas puede ser peligroso porque nos hace olvidar las medidas de precaución básicas.
Nunca llevar a la mascota cuando dejamos a nuestros hijos en el autobús. Hay que estar atento en la operación de subida y bajada, y poner todos los sentidos, tanto los padres como los niños.
Vigila ropa y los accesorios que visten los niños. Los cordones en las ropas de los niños pueden ser peligrosos porque se suelen enganchar en los aparatos de juego del patio en el colegio, en las cercas, en las puertas y en las barras y pasamanos del autobús.
Compórtate correctamente como peatón durante el camino, caminando por la acera si la hay y lo más alejado del centro de la calzada si no la hay; si debes caminar por la calzada obligatoriamente hágalo en fila india, de cara al tráfico y lo más al borde de la calzada como sea posible; siempre que tenga que cruzar a un lado enseña a tus hijos cómo hacerlo, mirando antes de cruzar, primero a la izquierda, luego a la derecha y de nuevo a la izquierda de nuevo para asegurarte de que no viene ningún coche.
Si vas a esperar a tu hijo con el coche a la parada, no aparques el coche en el lado contrario al que para el autobús, pues le obligarás a cruzar la calle, cosa que puede implicar un riesgo si no se hace correctamente o si hay un despiste. Evítalo aparcando en el mismo lado de la calle en que lo hará el autobús.
No dejes que su hijo corretee o juegue dando empujones en la parada del autobús. Es muy peligroso cuando hay tráfico cerca.