Comportamiento.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Amplitud por todos lados
La verdad es que el objetivo buscado con esa peculiar manera de diseñar el Croma se ha conseguido con creces. La amplitud abordo es total y la comodidad no ofrece duda.
Las plazas delanteras son muy espaciosas, con todos los mandos muy accesibles. La prominente consola central se prolonga hacia atrás para acercarnos todos sus pulsadores y albergar la palanca de cambios. Ésta está situada muy elevada, al más puro estilo monovolumen, queda muy cerca del volante y del conductor, sin obligarnos a estirar el brazo para buscarla o engranar las velocidades más alejadas. Los asientos son amplios y cómodos, con un mullido blando que pasará factura en viajes largos, pero con una correcta sujeción del cuerpo. El asiento del conductor tiene regulación en altura y lumbar y el volante se regula en altura y profundidad. La información mostrada en el cuadro es muy completa y legible.
El equipamiento es más que completo y con una larga lista de extras con la que podemos equipar nuestro Croma hasta los dientes. Lo que no me acaba de cuadrar es que haya que pagar casi 200 euros por una rueda de repuesto de tamaño normal, algo muy de moda últimamente, ¿qué pasa que los fabricantes no ganan ya suficiente dinero con la venta del coche, que encima nos 'obligan' a pagar por llevar una rueda de repuesto (obligatoria por ley) decente?
Como puntos negativos hay que nombrar la calidad de algunos plásticos empleados y el acabado de éstos. Hay aristas mal rematadas y aparecen algunos ruidos en baches o cuando forzamos el chasis en curvas cerradas. La regulación del asiento es incómoda porque hay muy poco espacio para accionar los mandos, el freno de mano es bastante incómodo porque molesta el apoyabrazos central, apoyabrazos que está recubierto con un tejido plástico que hace sudar el brazo si vamos en manga corta.
Y, si nos ponemos un poco 'tiquismiquis' la verdad es que me parece un poco excesivo el número de botones que podemos encontrar en el volante y la pantalla multifunción (opcional), desde mi punto de vista, en vez de facilitarnos el trabajo nos hace prestar más atención de la necesaria.
Si pasamos a las plazas traseras nos sorprenderá el espacio disponible, el Croma parece más grande por dentro que por fuera. El suelo es muy plano, sin estorbos, las plazas con buena altura no obligan a flexionar las piernas en exceso y tenemos buena visibilidad. Además el espacio para la cabeza, hombros y rodillas es suficiente para tres adultos, sí, sí, tres adultos, algo poco usual. Incluso la forma del asiento trasero piensa en ese posible quinto ocupante para que su viaje no sea tan tortuoso como en la mayoría de berlinas (y hasta algunos monovolúmenes) actuales.
El maletero tiene una capacidad de 500 litros, ampliables a 1.610 si abatimos los asientos traseros. Es muy cómodo por sus dimensiones muy cuadradas, la amplísima y baja boca de carga y por el doble fondo para distribuir lo más adecuadamente el equipaje.