Comportamiento. HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Ergonomía sin excesivos halagos
Como en la mayoría de los Mazda, el interior de este modelo es muy cómodo y práctico, pero la calidad de algunos materiales y acabados es mejorable.
Los asientos presentan un mullido firme y sujetan el cuerpo correctamente. La postura de conducción es muy similar a la de un turismo, con el volante muy vertical, aunque las piernas quedan más relajadas gracias a la altura del asiento. El volante, de diámetro contenido, se regula en altura y profundidad y el asiento lo hace en altura. Queda mucho espacio libre para las piernas, los pedales están lo suficientemente lejos y verticales como para no tener que levantar toda la pierna para su utilización. Además, encontramos un amplio apoyo para el pie izquierdo.
Los mandos están situados simplemente en su sitio, excepto el de las luces de emergencia, que queda muy retirado y hay que incorporarse un poco para pulsarlo. La información mostrada en el cuadro de instrumentos es la justa, pero se presenta de manera muy clara, con unos dígitos de buen tamaño.
Los plásticos empleados en algunos puntos del habitáculo bien podían haber sido más cuidados. Concretamente los que encontramos en la zona entre los asientos delanteros, guarnecidos de puertas y del maletero. Son muy duros y lo único que pueden aportar son arañazos y sensación de vejez prematura.
La verdadera configuración del Mazda5 es 6+1, ya que el pasajero central de la segunda fila de asientos lo tendrá difícil si busca comodidad. Las plazas de la fila central de asientos son amplias, por anchura, altura y profundidad (regulable), el único defecto es la falta de apoyo para el brazo en las puertas, es lo que tienen las correderas. Pero gracias a estas puertas deslizantes el acceso a la tercera fila de asientos es mucho más fácil. Esta tercera fila alberga dos asientos con más espacio que los de su competencia más directa. Aun así, no son muy recomendables para largos desplazamientos, la flexión de las piernas es mucho mayor que en el resto de asientos y la altura libre se ve reducida bastante, lo justo como para alojar a personas de hasta 1,75 más o menos.
El maletero tiene una capacidad de 112 litros con todos los asientos desplegados, 720 con la tercera fila oculta bajo el suelo y 1.566 litros con las dos filas de asientos plegadas. Como en la mayoría de monovolúmenes, cuando desplegamos todas las filas de asientos no queda sitio para guardar la esterilla enrollable del maletero y hay que dejarla en casa. Así que, si tienes pasajeros inesperados tendrán que llevarla por la zona de los pies.