Comportamiento en asfalto.
OFF ROAD
A medio camino
El comportamiento del Pathfinder en campo está entre los TT más puros y los modernos todocamino. Su clara ventaja frente a los todocamino es la reductora y su desventaja frente a los TT más puros son sus dimensiones y la ausencia de bloqueo de diferencial trasero. Esto lo compensa con el ESP+, que frena la rueda que pierde tracción para pasarle la potencia a la que está tirando.
Tiene distintas modalidades de tracción: trasera, 4x4 automática (pasa potencia al eje delantero sólo cuando es necesario), 4x4 fija y 4x4 con reductora. Esta última opción es la única que requiere detener el vehículo para seleccionarla.
Las cotas de ataque, salida, ángulo ventral y vadeo no le permiten afrontar trialeras muy difíciles, pero se defiende como un tigre en pistas y pasos de dificultad media-alta. Los neumáticos trabajan bien sobre terreno duro, la dirección no nos ¿regala¿ tirones en el volante al pillar piedras o resaltes y el tarado de la suspensión y amortiguación le da un buen comportamiento en pistas. Absorbe las irregularidades sin dificultad y nos permite mantener un buen ritmo sin ser incómodo.
Por otro lado, los recorridos de suspensiones son cortos para afrontar fuertes trialeras, dejando una rueda en el aire con cierta facilidad.
Si tenemos en cuenta el comportamiento intachable y las prestaciones que nos ofrece en asfalto, sus cualidades en campo son muy buenas. El Pathfinder se antoja como un coche perfecto para todos aquellos que busquen un TT amplio sin renunciar a un confort cercano al de una berlina ni a mantener buenos cruceros en carretera.