Comportamiento off-road.
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Adiós a la brusquedad
El propulsor elegido en su versión Diesel para mover esta mole de más de 2,1 toneladas de peso en vacío, es un cuatro cilindros de 2.488 cc con turbocompresor e inyección directa common rail que sorprende por sus bajos y su suavidad. Otra vez nos ha engañado el Pathfinder bajo esa tosca apariencia... y no será la última.
Desarrolla una potencia máxima de 174 CV a 4.000 rpm, con un par máximo de 403 Nm a 2.000 rpm. No es muy ruidoso, de hecho, a cierta velocidad es mayor el ruido aerodinámico y de rodadura que el del motor. Con unos bajos contundentes se comporta voluntariosamente y sube de vueltas sin vibraciones.
El cambio es de seis velocidades, con una palanca algo larga y un tacto al más puro estilo TT, no muy preciso y con un engranaje algo brusco. Los recorridos son más largos horizontal que verticalmente, con la sexta y la marcha atrás bastante alejadas. La primera es muy corta para su uso en carretera, pero luego se agradece en campo para las situaciones más comprometidas. Por el contrario la sexta es bastante larga, pero también es de agradecer, ya que en carretera reduce bastante el consumo.
Es capaz de acelerar en unos buenos 12,3 segundos y obtiene una velocidad máxima de 175 Km/h a pesar de 'pelearse' contra el viento por su coeficiente de penetración aerodinámica de 0,38.
El caballo de batalla de los TT más 'carreteros' es el consumo y al precio que se está poniendo el combustible son de agradecer los esfuerzos de los ingenieros por ahorrarnos unas décimas de litro a los cien. El consumo homologado del Pathfinder es de 7,6 en carretera, 11,5 en ciudad y 9 litros en uso combinado. En circunstancias de uso normal en carretera a 140 Km/h marca 10 litros a los cien, a 160 llega a los 12 litros, lo que se puede considerar muy bueno teniendo en cuenta el tamaño y el peso del Pathfinder. En ciudad el consumo se mantiene similar al homologado, incluso más bajo si las condiciones y nuestro estilo de conducción son favorables.