Comportamiento off-road.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Cómodo y equipado
El interior del Pathfinder poco tiene que ver con su fiero aspecto exterior. Si tenemos en mente los acabados espartanos de los TT más puros este Nissan nos va a sorprender. El habitáculo es similar al de una berlina, por diseño y materiales, pero con las plazas mucho más elevadas. Una vez hemos 'ascendido' al habitáculo encontramos unos asientos anchos y cómodos, con una sujeción lateral suficiente para las pretensiones del vehículo. El del conductor tiene todo tipo de reglajes para encontrar la postura adecuada sea cual sea nuestra estatura, pero el volante sólo se regula en altura.
En líneas generales los mandos están correctamente situados, excepto los de la parte izquierda del salpicadero que obligan a adelantar el cuerpo para su utilización. Con el volante multifunción podremos manejar el navegador (opcional), el equipo de audio y el control de crucero. El completo equipamiento incluye retrovisores eléctricos, elevalunas eléctricos en las cuatro puertas, cierre centralizado con mando, climatizador, brújula digital en el retrovisor interior, ordenador de viaje, etc. La unidad probada contaba con el pack plus, que incluye reconocimiento de llave a distancia, navegador con DVD y pantalla a color, equipo de audio con mp3 y cámara trasera para ayuda al aparcamiento.
Los pasajeros de la segunda y tercera fila de asientos tendrán espacio a lo largo, ancho y alto más que suficiente para alojarse cómodamente (algo más justa la tercera fila), pero el suelo del habitáculo queda muy alto y obliga a llevar las piernas muy flexionadas.
Con las tres filas de asientos desplegadas la capacidad del maletero es de 190 litros, si escondemos bajo el suelo de éste la tercera fila de asientos tenemos 515 litros de capacidad sólo hasta la cortinilla que cubre la carga. Si plegamos también los asientos de la segunda fila ofrece una capacidad de 2.091 litros.
La carga y descarga es sencilla, el suelo del maletero queda alto y no hay que agacharse para depositar o coger los objetos pesados. La única pega es el escaso ángulo de apertura del maletero, que a los más altos los obligará a agacharse en determinadas circunstancias.