Comportamiento.
MOTOR, PRESTACIONES Y CONSUMO
Falta garra
Cuando pensamos en un todoterreno nos viene a la mente un trasto enorme, agresivo, con un motor también grande, ruidoso y Diesel, con 'la fuerza de un oso'. En este caso la cosa cambia un poquito, el coche es pequeño, gracioso, con un pequeño motor de gasolina suavecito y con la garra del osito de Mimosín. Se trata del conocido 1.2 de inyección multipunto que equipan los modelos de dos ruedas motrices. Desarrolla una potencia máxima de 60 CV a 5.000 rpm, con un par motor de 102 Nm a 2.500.
De por sí este motor busca la suavidad más que las prestaciones, si le sumamos el lastre extra que supone arrastrar el sistema de transmisión 4x4, más las ruedas sobredimensionadas de este modelo, más 120 Kg de sobrepeso que recibe esta versión, el resultado en aceleraciones y recuperaciones no puede ser muy bueno. Acelera de 0 a 100 en unos eternos 20 segundos y su velocidad máxima es de 145 Km/h.
El cambio es de cinco velocidades con la palanca situada en el salpicadero. Por posición es muy cómoda y se gana espacio libre, pero el tacto parece el de un coche de juguete, es impreciso y da sensación de fragilidad.
Los consumos no son su fuerte, o sí si lo comparamos con un TT. Homologado anuncia 5,8 litros en carretera a 120 Km/h, 7,9 en ciudad y 6,6 en uso combinado. En este caso la realidad se asemeja bien poco a esto, marcando 7,5 litros en carretera y 9 en ciudad fácilmente.