Comportamiento.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Como los grandes
El interior de la versión 4x4 es similar al de los modelos de tracción delantera. El habitáculo es mucho más espacioso de lo que a priori sus dimensiones exteriores nos hacen pensar. Las plazas delanteras tienen suficiente amplitud y las dos traseras son altas pero algo escasas en la zona de las rodillas. Como opción podemos pedir cinturones de seguridad para un quinto pasajero.
Los asientos están tapizados en dos colores para darle un toque más desenfadado a un interior muy gris. En el salpicadero destaca la consola central que se prolonga hacia la parte trasera para acercarnos todos los mandos que alberga, incluida la palanca del cambio. El cuadro nos muestra un montón de información en dos grandes esferas, otros dos indicadores analógicos más pequeños y una pantalla digital donde encontramos un ordenador de viaje con memoria para dos recorridos.
El volante se regula sólo en altura y en el caso del asiento sólo lo hace la banqueta. La postura de conducción es bastante cómoda y destaca la cercanía de todos los mandos y la escasa distancia de la palanca del cambio al volante.
El equipamiento es muy completo y puede crecer hasta límites insospechados si tiramos de las larga lista de opciones. Dirección asistida con función City para maniobrar, elevalunas y retrovisores eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia, radio-CD (opcional), climatizador bi-zona (opcional), ordenador de abordo con dos trips, reglaje interior de faros, ABS, EBD, airbag de conductor y acompañante... vamos, que no parece que en un coche tan pequeño quepan tantas cosas.
El maletero sí que es pequeño, 205 litros de capacidad, pero bastante aprovechable. De hecho cabe hasta un carro de niño, eso sí, ya no entra nada más. Para abatir los asientos traseros habrá que pagar un suplemento, la unidad de pruebas contaba con esta opción.