Motor, prestaciones y consumo.
COMPORTAMIENTO
Te invito a una tila
Circulando por ciudad no encontraremos muchas pegas al comportamiento del Logan. Nos ofrece una buena visibilidad, un motor con potencia en bajos y una anchura contenida. La suavidad de suspensiones nos favorece en los constantes baches de la urbe y su carrocería elevada facilita las maniobras 'extrañas' como subir bordillos. Sin embargo la dirección asistida nos regala tremendos retemblores cuando giramos en parado para maniobrar y se muestra bastante dura.
Cuando nos adentramos en carretera o, simplemente, una circunvalación, debemos tomarnos las cosas con calma. Esas blandas suspensiones que se agradecen en ciudad, facilitan el balanceo de la carrocería. Se descoloca con facilidad en los badenes y no transmite mucha sensación de seguridad. Además, esa dirección asistida que es dura en maniobras, se debería endurecer con la velocidad, pero ese endurecimiento no es apreciable y flota bastante. La falta de empuje en la zona alta del cuentavueltas le penaliza a la hora de mantener un ritmo 'alegre' en carretera, los pequeños repechos le afectan bastante.
En carretera de montaña el balanceo es muy exagerado y nos vamos apoyando en la puerta y agarrándonos con fuerza al volante. Los frenos se fatigan con facilidad y la dirección flota en exceso. Vamos, que está claro que debemos mantener un ritmo relajado.
Cada uno entiende el automóvil a su manera, los hay apasionados de la estética, locos por las prestaciones y amantes del confort entre otros. Dentro de esos otros, encontramos los que sólo buscan un medio de transporte, sencillo, práctico y económico. El Logan es una nueva opción para este grupo de conductores.