¿Te has visto incapaz de adaptarte al trabajo tras finalizar tus vacaciones? Quizás has sufrido la llamada depresión postvacacional, un proceso emocional normal, más o menos negativo, que va acompañado de una serie de síntomas en forma de desequilibrios físico-psíquicos, que suelen remitir a los pocos días de la vuelta a la normalidad.
Algunos especialistas entienden que simplemente este síntoma no existe, porque no tiene entidad clínica, ya que la vuelta al trabajo después de las vacaciones es simplemente una dificultad más de la vida en la que debemos adaptarnos a una realidad que no siempre concuerda con nuestras expectativas.
La principal causa es el desajuste horario, cambio en las comidas, en nuestra actividad social... A esto se añade el regreso a un entorno de demandas y exigencias y a un ritmo de vida que cambia bruscamente con los hábitos que veníamos realizando en las últimas semanas.
Esta depresión postvacacional tiene una clara repercusión en la conducción ya que el estado de ánimo del conductor es menos positivo cuando regresa de las vacaciones. Esto puede conllevar una disminución de la atención, de la capacidad de decisión, alteración del sueño, aumento de la fatiga, alteración de la percepción, trastorno sensorial, ansiedad e irritabilidad, y en algunos casos extremos, tendencia al suicidio.