Comportamiento.
MOTOR, CAMBIO Y CONSUMO
Empuje garantizado
Con 2.967 cc, seis cilindros en V, 4 válvulas por cilindro, inyección directa y common rail, este mega-Diesel desarrolla una potencia máxima de 205 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 450 Nm a 3.150 rpm. Con semejante potencial bajo el capó las aceleraciones están garantizadas. Por mucho lastre que supongan sus 1.705 Kg de peso en vacío, la tracción integral y un cambio automático más lento de lo deseado, es capaz de acelerar de 0 a 100 en 7,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 229 Km/h.
Las recuperaciones son contundentes y la suavidad de marcha del V6 es espectacular. El cambio tiene un funcionamiento agradable, pero si queremos rodar rápido por carreteras reviradas resulta bastante lento. Lo más recomendable, como en la mayoría, es circular normalmente en D, dejando la S para cuando nos apetezca avivar un poco el ritmo en zonas de curvas. La opción secuencial es menos efectiva que la S en estas circunstancias, es lenta y hay que anticiparse bastante para que las reducciones tengan su efecto.
El consumo no está mal para el peso y las prestaciones del coche, con 6,3 litros en carretera, 11,8 en ciudad y una media de 8,3 como consumos homologados. En la práctica si nos andamos con tacto en el pie derecho el ordenador nos marcará medias de 14 o 15 litros en ciudad y entre 10 y 11 litros en carretera rodando a buen ritmo. Parece bastante, pero no hay que olvidar su tonelaje, la tracción integral y el empuje que nos ofrece.