Tras conocer los resultados del estudio 'La Seguridad Vial en los niños: cuestión de familia', realizado por Mapfre, los expertos han dado una serie de recomendaciones importantes que conviene tener muy en cuenta.
El objetivo final es conseguir que los sistemas de seguridad infantil se utilicen en el cien por cien de los casos, para ello, se dan las siguientes sugerencias:
Dar información específica y clara sobre las consecuencias de utilizar o no los sistemas de retención infantil.
Demostrar que, aunque se trate de trayectos cortos y de pereza utilizarlos, las posibilidades de que suceda un accidente y las consecuencias del mismo son muy elevadas.
Recordar que los niños aprenden fundamentalmente por imitación de conductas, por lo que es muy importante que los padres actúen de acuerdo a la normativa.
Los padres son los únicos responsables de la seguridad de sus hijos cuando viajen en coche y por ello deben tomar todas las medidas de seguridad posibles.
Tanto la educación vial como el cumplimiento de las normas debe hacerse desde que los niños son pequeños puesto que así las conductas se convertirán en hábito.
Hay que trabajar para cambiar los malos hábitos y actitudes, y desde pequeño es mucho más fácil.
Los expertos consideran la educación vial como un eje transversal y es conveniente complementarlo con actividades extraescolares.