EL HABITÁCULO Y MALETERO
Gracias al ligero incremento en sus medidas exteriores nos encontramos un habitáculo un poco más cómodo para los cinco pasajeros. Se nota en las plazas traseras ya que aumenta el espacio entre el pedalier hasta el respaldo del asiento trasero en 88 mm (1.929 mm en total) mejorando el espacio para las rodillas en los asientos posteriores con respecto al modelo anterior en 59 mm.
Aunque crece en altura, la sensación una vez dentro es de más agobio para la cabeza debido al descenso en la línea trasera del techo y a la parte más tendida del parabrisas delantero. Esto último conlleva que el espejo retrovisor interior esté situado en una posición más baja que en el León anterior restando visibilidad al conductor.
En cuanto al diseño, sigue la línea del exterior y ahora llega con un salpicadero más deportivo aunque de líneas sencillas. La consola central aumenta de tamaño en forma de escudo y está ligeramente ladeada hacia el conductor. El túnel central (entre los asientos delanteros) contiene dos posavasos, un pequeño hueco y el pulsador de las luces de emergencia. El cuadro de instrumentos presenta un nuevo color blanco que al iluminarse se combina con el rojo de las agujas y displays, también presenta tres grandes relojes ligeramente ovalados y con el fondo negro, el del centro con el cuentarrevoluciones, el de la derecha con el velocímetro y el de la izquierda con pantalla multifunción o display que varía según las versiones.
Con el nuevo León el cliente puede elegir hasta cinco volantes diferentes según los materiales que se utilicen y las funciones que integre. Es ajustable en altura y profundidad y el tamaño es muy manejable. Y respecto al pedalier, se ha dispuesto de manera que la distancia entre los pedales y el apoyo para el pie izquierdo sea más cómoda para el conductor.
Los plásticos y tapicerías utilizados ofrecen un buen tacto y reflejan calidad. Pero si en algo mejora el interior de esta segunda generación es sin duda los asientos, con una muy buena sujeción lateral, con un respaldo ¡un 9% más alto! que el anterior León, un 24% más de regulación en altura y un 4% más en desplazamiento longitudinal, lo que garantiza el confort (el asiento del conductor es regulable en altura y profundidad de serie, el del copiloto sólo se regula en profundidad). Los reposacabezas también mejoran con un diseño que reduce en 20 mm la distancia a la cabeza, mientras que los que van situados en las tres plazas traseras tienen forma de 'L' invertida mejorando la visibilidad del conductor a través de la luneta posterior. A esta mejor visibilidad también contribuye un espejo retrovisor interior más grande que el de la primera generación. Y pensando en la seguridad infantil también se incorpora los anclajes Isofix para sillas infantiles en los asientos laterales traseros.
Otra novedad es que se han aprovechado los huecos que hay debajo de los asientos delanteros con un cajón en el caso del asiento del conductor y un espacio para albergar el cargador de CD en el del acompañante (en el anterior León el cargador se instalaba dentro de la guantera delantera principal quitándole mucho espacio para guardar objetos, aunque también hay que matizar que en el nuevo León esta guantera es un poco más pequeña).
Nos queda hablar del maletero, ahora con un litro más de capacidad y con unas formas más aprovechables. Los 341 litros para el equipaje se pueden ampliar hasta los 1.166 litros si abatimos completamente el asiento trasero. El León viene de serie con el kit antipinchazos y por un coste cero se puede elegir la rueda de repuesto del mismo tamaño que el resto aunque reduce en 39 litros el volumen del maletero. Si se prefiere está disponible opcionalmente la rueda de repuesto de tamaño emergencia -más pequeña y que no quita espacio al maletero- por 51 euros.