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BMW 320 D: El duro trabajo del sustituto
BMW 320 D: EL DURO TRABAJO DEL SUSTITUTO
Difícil tarea la de realizar un sustituto para el antiguo serie 3. Pero ya le ha llegado la hora y vamos a ver si se ha conseguido mejorar o simplemente nos ofrece más de lo mismo.

Publicado: 30/05/2005

PRUEBA/ Iván Solera

  • Diseño y habitáculo
  • Motor y prestaciones
  • ¿Por qué pagar más?

    COMPORTAMIENTO Y DINÁMICA

    Una de curvas bien hechas, por favor

    El conjunto suspensión-amortiguación es bastante firme, llegando a ser seco e incómodo en carreteras bacheadas. Pero no se puede tener todo. Por contra en carreteras con buen firme la precisión es sobresaliente.

    En autovía y autopista esa sexta que la versión anterior ya pedía a gritos hace que su motor parezca inacabable. El coche parece pegado al asfalto, tanto en largos curvones, como en cambios de rasante donde 'se nos sube el estómago'. La única limitación la encontraremos al toparnos con esos cortes de asfalto, parches y bruscos badenes que abundan en nuestras carreteras. En estos casos las duras suspensiones nos devuelven a la realidad y nos demuestran que la comodidad no se lleva muy bien con la efectividad. En carreteras de montaña es donde los diesel se muestran más torpes que los gasolina, por peso y escasas revoluciones útiles. Pero este BMW, a pesar de su peso y su batalla, se desenvuelve mucho mejor de lo que aparenta. Incluso a sus mandos parece ir más despacio de lo que en realidad nos 'chiva' el cronómetro. Uno de sus secretos es la casi total ausencia de pérdidas de tracción, la propulsión trasera pone su granito de arena, la entrega de potencia más suave pone otro granito, las enormes gomas de 225 el suyo y, en caso de necesidad, la electrónica pone otro 'puñao'. La tendencia es a subvirar, corrigiéndose casi enteramente con la ayuda del control de estabilidad y fácilmente sin él.

    El terreno favorito del 320d es, sin duda, las carreteras de buen firme con curvas de radio medio. En este escenario, el buen trabajo realizado con las suspensiones y amortiguaciones, nos permite un paso por curva demoledor. La dirección muy precisa y sin molestias parásitas de la tracción, junto con un tacto general muy compacto y preciso, producen una sensación de seguridad a sus mandos difícil de explicar.





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