Comportamiento y dinámica
MOTOR Y PRESTACIONES
Más motor
Nuevo modelo... nuevas cifras. El 320d ahora pasa la mítica cifra de los 150 CV para ofrecernos 163 CV a 4.000 rpm. El par máximo que aporta es de 340 Nm a 2.000 rpm, ofreciendo un empuje contundente pero más dulce que en el modelo anterior.
Se acusa un retraso en la respuesta del motor cuando vamos reteniendo y aceleramos bruscamente. Primero se nota un pequeño empuje inmediato y, tras unas décimas de segundo, el motor empieza a tirar con toda su fuerza. Parece como si la respuesta del turbo fuese algo lenta, el primer empuje suave lo hace el motor sin turbo y luego con éste soplando a pleno rendimiento. Si la aceleración se hace de manera más suave o vamos con el pedal del acelerador algo pisado, no se aprecia este retraso. No se trata de nada grave, pero callejeando es muy frecuente la transición de cerrado- abierto con el gas. Resulta incómodo y hasta peligroso si no se tiene en cuenta a la hora de realizar una incorporación en una rotonda o alguna maniobra similar.
El cambio es otra novedad, en este caso es de seis velocidades, manteniendo el tacto directo, preciso y algo tosco, típico de BMW.
El 320d arroja un peso en vacío de 1.490 Kg, para tratarse de un vehículo de 4,5 metros y tracción trasera no está nada mal. Se nota la gran cantidad de aluminio utilizado en sus componentes.
Acelera de 0 a 100 en sólo 8,3 segundos, consiguiendo una velocidad máxima de 225 Km/h en sexta. En cuanto a consumos, la incorporación de una caja de cambios de seis velocidades le ha beneficiado, en ciclo combinado anuncia 6,5 litros a los cien, lo que en un uso real se queda en unos 7,7 litros.