Comportamiento y prestaciones.
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Más armonioso
Dentro de tratarse de un diseño interior sobrio, en esta versión se consigue algo más de armonía. El salpicadero es negro, pero en este caso los módulos del equipo de sonido son en color aluminio, el fondo de la consola y el mando de luces son negro brillante (sólo versión Vodafone) y los asientos deportivos negros tienen detalles en rojo.
En cuanto a la postura de conducción es algo extraña. El volante sólo se regula en altura y está excesivamente tumbado. La ausencia de espacio para apoyar el pie izquierdo que tenían el resto de modelos de la gama Fiesta se ha 'medio arreglado',se ha incorporado un pequeño apoyo para éste. Además, el hueco entre el pedal de embrague y la pared interior del pase de rueda es tan escaso, que obliga a retorcer el pie cada vez que queremos apoyarlo o sacarlo.
Los asientos de esta versión tienen un diseño más deportivo, sujetan mejor el cuerpo y el mullido es firme. El del conductor se regula en altura, pero sólo la banqueta.
Los mandos están bien situados, la calidad y los acabados de los plásticos son bastante buenos en relación a la categoría del vehículo.
Las grandes puertas facilitan el acceso a las plazas traseras, pero dificultan su apertura en aparcamientos en batería. Los asientos delanteros se abaten mucho para dejar el máximo espacio posible para pasar a las plazas de atrás, siempre y cuando no subamos los reposacabezas, porque tocan en el techo.
El maletero ofrece 268 litros de capacidad, muy cuadrado y utilizable. Los asientos traseros se abaten al 60/40 aumentando la superficie de carga hasta casi los 950 litros.