17/05/2005
RENAULT GRAND SCENIC 1.9 DCI: MÁS SCÉNIC
Siete plazas, más maletero, 120 CV de potencia, alto confort de marcha y consumos ajustados. Apúntalo a tu lista de opciones si estás buscando un vehículo de estas características.
Noticias - PRUEBA/ Iván Solera
COMPORTAMIENTO Y PRESTACIONES
Cómodo y con cierta agilidad
Gracias a su voluntarioso motor y a la agilidad de su chasis, a los mandos del Grand Scénic las sensaciones son positivas. Parece que conducimos un vehículo más pequeño, salvo por la postura de conducción que nos recuerda que llevamos una 'furgoneta'.
La visibilidad es muy buena y circular por ciudad es fácil. Otra cosa será cuando nos toque aparcar, aquí es donde se nos vienen encima los 4,5 metros de largo y debemos buscar huecos bastante amplios. Llama la atención la posición adelantada de los retrovisores exteriores, en los monovolúmenes normalmente van más retrasados, restando visibilidad y obligándonos a desviar la vista de la carretera. En este caso su situación es correcta y el espacio reflejado es amplio.
Los frenos son muy potentes, pero poco progresivos en su primer recorrido, por lo que necesitan un pequeño periodo de adaptación para no ir dando cabezazos de semáforo a semáforo.
En carreteras de montaña las suaves suspensiones del Scénic nos harán balancearnos un poco. Esta sensación se acusa más por la mala sujeción lateral de los asientos. Si se fuerza el ritmo los balanceos se hacen más que incómodos y llegando al límite muestra su carácter subvirador. Avisa con mucho tiempo, los neumáticos comienzan a chillar mucho antes de que se empiece a abrir la trayectoria. Llegado ese momento las reacciones son lentas y nobles, no nos asustará y volver a la trazada original no supone un gran esfuerzo. La dirección es uno de sus puntos flacos, es poco precisa, con durezas en su recorrido y, si la unimos al balanceo de la carrocería, flota en exceso.
Las grandes carreteras son el escenario favorito para este Renault. La suavidad de marcha y la inmediata respuesta de su propulsor siempre lleno, le convierten en un verdadero tragamillas. La larga carrocería del 'Grand' nos regala cabeceos que restan precisión a la dirección en largos curvones, más aún si vamos cargados.
Otro monovolumen compacto de siete plazas, sus armas para atacar a la competencia son claras: comodidad, flexibilidad, potencia, consumos ajustados y suavidad.