Comportamiento y prestaciones
MOTOR, CAMBIO Y CONSUMO
¿Sin pistones ni bielas?
Con este RX-8 Mazda sigue fiel en su apuesta por los motores rotativos o tipo Wankel en sus modelos más deportivos. El Renesis (rotatory-engine-genesis), como lo denomina la marca, es un doble rotor atmosférico de 2.616 cc. Este propulsor desarrolla una potencia máxima de 231 CV a ¡8.200 rpm! y un par máximo de 211 Nm a 5.500 rpm. Con semejantes cifras y un peso en vacío de 1.390 Kg es capaz de acelerar de 0 a 100 en apenas 6,4 segundos, consiguiendo una velocidad máxima de 235 Km/h.
Las ventajas que muestra este propulsor con respecto a los tradicionales de pistones son su bajo centro de gravedad y su capacidad para coger muchas revoluciones. Los inconvenientes son su exclusividad y el alto consumo de aceite que muestran.
El cambio elegido es de seis velocidades, con un tacto encantador. La corta palanca situada sobre el túnel de transmisión queda localizada bastante cerca del volante y no nos obliga a desplazar mucho la mano ni a tener que buscarla. El cambio es rápido, con cortos recorridos, precisos y con cierta dureza para evitar las dudas.
Los consumos homologados son de 8,9 en carretera a 120 Km/h, 15,8 en uso urbano y 11,4 en uso combinado, pero sin hacer tonterías y disfrutando de su poder para subir de vueltas, fácilmente llegaremos a los 19 litros en un uso combinado.