Comportamiento y prestaciones
HABITÁCULO Y EQUIPAMIENTO
Deportivo y equipado
Lo que encontramos dentro del RX-8 es lo que hay, me explico, los amantes de las largas listas de opciones para equipar su vehículo lo llevan mal con este Mazda, en esta lista sólo encontramos la pintura metalizada, todo lo demás es de serie o imposible.
Dada la baja altura del vehículo (1,34m), sorprende la facilidad con la que se accede a la parte delantera del habitáculo, la generosa puerta, en anchura y altura, favorece esta maniobra. Los asientos tapizados en cuero y calefactados poseen múltiples regulaciones eléctricas, se encargan de sujetar correctamente el cuerpo en curva y en las frenadas. La postura de conducción es muy natural, con las piernas bastante estiradas, el asiento muy bajo, el volante vertical y todos los mandos al alcance de la mano. La utilización de los distintos controles es muy intuitiva, lo que nos requerirá un mínimo de atención para su utilización. El prominente túnel de transmisión se aprovecha como apoyabrazos y hueco portaobjetos, sirviendo de soporte para la palanca de cambio, el freno de mano y los mandos del navegador.
En el interior se respira ambiente deportivo, el cuadro de mandos mezcla la información digital con la analógica, está formado por tres relojes y presidido por un gran cuentarrevoluciones con la raya roja situada a ¡8.500 rpm! La información mostrada es la justa y con una buena lectura: presión de aceite, temperatura del líquido refrigerante, combustible, cuentarrevoluciones, velocímetro y cuentakilómetros total con dos trips parciales.
Las dos plazas traseras tienen un acceso mejor que un dos puertas y peor que un verdadero cuatro puertas, como era de esperar. Pero es de agradecer que se hayan instalado estas dos portezuelas, porque de no haber sido así, la maniobra de entrada o salida habría sido realmente complicada. Estas plazas ofrecen espacio suficiente para dos adultos, aunque el espacio para las piernas es limitado y la postura con el 'trasero' muy bajo obliga a que los trayectos no sean muy largos.
El acabado general es bastante bueno, algo plástico pero bien terminado. Lo que no termina de convencer es encontrar piezas tan familiares como los mandos de luces y del limpia, los mismos que lleva el Mazda 6, el 3, el 2... Si buscas glamour éste no es tu coche.
En cuanto al equipamiento, para tratarse de un deportivo es bastante completo, monta radio-cd con cargador para 6 discos y mandos en el volante, asientos de cuero calefactables con regulación eléctrica, volante de cuero, climatizador, cierre centralizado con mando a distancia (separado de la llave), alarma antirrobo, elevalunas y retrovisores eléctricos, retrovisor interior antideslumbramiento, faros de xenón, lavafaros y navegador.
En materia de seguridad no se queda atrás, airbag de conductor y pasajero, lateral, de cabeza, ABS en las cuatro ruedas, distribución electrónica de la frenada, control de estabilidad, de tracción y diferencial autoblocante.