Además, en función del tipo de terreno por el que vayamos a circular, en los 4x4 también conviene cambiar la presión de los neumáticos y adaptar nuestra conducción.
Publicado: 30/03/2005
Por tierras duras con piedras: la presión debe ser algo superior a la habitual, uno 300 gr más para evitar los cortes del neumático. En estas zonas se debe evitar la tentación de aumentar la velocidad, ya que en cualquier momento puede surgir un obstáculo. Es muy importante tener presenta la altura del vehículo a la hora de pasar sobre una roca.
En el caso de la conducción sobre barro, la presión debe ser normal, solo en algunos casos de circulación por barro muy arcilloso se bajará a 200 gr para facilitar el despegue de la huella. Si la capa de barro no es muy profunda el principal problema es el deslizamiento, para asegurar la adherencia se impone la tracción integral y la reductora con una marcha larga. Si hay surcos no muy profundos, se pueden aprovechar como guía para las ruedas, pero si son muy profundos es mejor circular por las crestas, para evitar que los bajos del coche topen con el suelo.
Por arena muy blanda conviene bajar la presión de los neumáticos hasta 500 o 600 gr, para aumentar así la superficie de contacto con el suelo. En estas condiciones conviene conducir a una velocidad moderada para evitar el riesgo de sacar el neumático de la llanta.
Circulando por rutas con nieve la presión debe ser la normal o con 200 gr más y el comportamiento más aconsejable es no usar los frenos, ya que puede producir el bloqueo en las ruedas y el derrapaje, no mover bruscamente el volante ni acelerar demasiado para no perder adherencia.
En cualquier caso, siempre debemos saber muy bien por qué tipo de terreno circulamos y las posibilidades que tiene nuestro vehículo de atravesarlo. Si nos quedamos atrapados y no conseguimos salir, siempre podemos ser remolcados por otro vehículo. Para ello, los monitores de la escuela de Conducción Dinámica 4x4 enseñan cómo utilizar correctamente los cabestrantes para salir airosos de esta situación.