La distancia al volante es ligeramente distinta de la que adoptamos en un turismo, ya que hay que estar algo más cerca del volante para tener un cómodo acceso a todos los mandos. Además, al sujetar el volante, debemos evitar meter los dedos pulgares por el interior del mismo ya que en caso de giro brusco involuntario del volante podría ocasionar lesión.
Los monitores del curso CEA dan dos sencillos consejos: no ser brusco ni agresivo al volante y anticiparnos siempre con la vista a los posibles obstáculos que nos podamos encontrar, ya que en una ruta 4x4 es mucho más fácil que haya cambios en el terreno, vados, pendientes, etc.
También debemos tener en cuenta que los vehículos todo terreno tienen algunas peculiaridades mecánicas: Los diferenciales: un mecanismo que asegura la estabilidad del vehículo en curvas y la adherencia de las ruedas motrices en superficies irregulares. Tiene una función reductora, es decir, en determinadas circunstancias reduce las revoluciones del motor, aumentando el par de giro de la rueda.
La caja reductora, que permite obtener un segundo juego de marchas, mucho más cortas que las cajas de cambios convencionales, con el objetivo de aumentar la adherencia de los neumáticos.
La tracción 4x4: algunos todo terreno clásicos disponen de tracción integral 4x4 de forma permanente, es decir, el vehículo circula en todo momento con fuerza motriz en las ruedas. No obstante, la mayoría de los todo terreno actuales cuentan con la posibilidad de transmitir la potencia a las ruedas motrices (4x2) o los dos ejes (4x4).