COMPORTAMIENTO
Freno psicológico
Su utilización en ciudad resulta muy fácil, gracias a los bajos del motor y su suavidad de respuesta, el tacto preciso y progresivo de los frenos y la altura extra con respecto a las berlinas normales. La visión es limpia al quedar las escobillas del limpia escondidas en los montantes delanteros, el problema es que éstos resultan algo anchos y restan visibilidad. La luneta trasera tampoco es un prodigio de visibilidad y con lluvia todavía menos, porque el mini-limpialuneta barre una zona muy pequeña. El maletero se carga fácilmente y su modularidad permite organizar cómodamente los pequeños objetos.
En autopista sus firmes suspensiones limitan los balanceos, la dirección es rápida y precisa, se muestra muy aplomado y sólo nos estorba el sonido de rodadura que producen los neumáticos de 225/45 R17.
En carreteras de montaña su comportamiento sorprende. A primera vista, y dada su altura, se vienen a la mente fuertes balanceos de carrocería, subvirajes agresivos y pérdidas de tracción continuas. Todos estos ingredientes hacen que salte 'el freno psicológico' cuando nos acercamos a la primera curva con velocidad.
Pero el caso es que el trabajo en la amortiguación y suspensiones, el multibrazo trasero, la dirección precisa y los contenidos balanceos hacen que podamos 'poner colorado' a más de uno con su flamante berlina 'bajita'. Cierto es que al límite aparecen balanceos, que es subvirador y que llega a perder tracción en la salida de las curvas, pero de manera contenida y controlable, predominando en todo momento la sensación de seguridad a pesar de estar sentados en una posición elevada.
En fin, otro concepto de berlina, diferente, práctico, funcional, cómodo, seguro, eficaz en todo tipo de carreteras y... ¿por qué no? también atractivo. Y si no, fíjate bien en los que veas por la calle, ve acostumbrándote y ya me contarás.