Dentro del apartado de las multas municipales, puestas por los ayuntamientos, las más habituales son, sobre todo, las de estacionamientos. Le siguen la velocidad, conducir mientras hablas con el teléfono móvil, no ponerse el cinturón de seguridad o el casco en los motoristas, saltarse los semáforos y no respetar las indicaciones de los agentes. Si en los boletines de denuncia de los agentes municipales aparece la clave 101, deberemos esperar a que nos llegue la notificación por parte de Tráfico. Estos casos pueden ser por:
1.- Tratarse de infracciones relativas a la documentación del vehículo o del conductor, como no llevar los permisos de circulación, el carné de conducir o no haber pasado la ITV en el plazo establecido. 2.- Alcoholemia, que puede trasladarse a la Jefatura o a los Juzgados, según los casos.
Las multas más frecuentes que denuncian los agentes de Tráfico son las de velocidad. Las de alcoholemia cada vez son más numerosas. Le siguen las de adelantamientos indebidos, cinturón de seguridad o casco en motocicletas, teléfonos móviles y estacionamientos (en pueblos, travesías, arcenes...).
¿Cuáles son más fáciles o más difíciles de 'quitar'? Muchas multas se acaban archivando por defectos de forma -como prescripciones en el tiempo-, también por razones de fuerza o urgencia, como las médicas.
La facilidad o dificultad de 'quitar' una multa depende de la tramitación, de la forma, de las causas de la infracción... Lo que está claro es que todas se pueden recurrir.