Iván GonzálezEl interior del Terracan se distingue por la amplitud que encuentran en él sus ocupantes, especialmente los que viajan atrás, tan acostumbrados a pasar estrecheces en la gran mayoría de los coches.
Por otro lado el puesto de conducción es cómodo, con unos grandes butacones, construidos sobre una estructura metálica en la que se han incorporado varias capas de poliuretano, en lo que se podría mejorar la sujeción lateral. La excelente visión que se tiene de la carretera, o el camino por el que circulamos, es uno de los puntos fuertes del coche, gracias a las grandes superficies acristaladas de las que goza.
La instrumentación es algo escasa, de hecho sólo encontraremos indicación de la velocidad, revoluciones, nivel del depósito de gasolina y temperatura del agua, ofrecida a través de grandes relojes analógicos. La información complementaria nos llegará a través de testigos luminosos. El maletero, por su parte, es enorme con más de 1000 litros de capacidad, algo que además se puede ampliar, gracias a que los asientos son abatibles 60/40.
En el apartado de la seguridad, este coche incluye de serie los airbag de gran tamaño o el ABS con sistema electrónico de reparto de la frenada entre ambos ejes.