Al elegir la silla hay que tener muy en cuenta el peso y tamaño del niño.
La silla debe estar homologada según la norma ECE R44/03 y garantizar que ha pasado los tests de calidad correspondientes.
Hay que desconfiar de los asientos de segunda mano si se desconoce su procedencia, ya que si están dañados internamente también pierden eficiencia.
La correcta instalación de la silla también es esencial para su eficaz funcionamiento.
Es conveniente colocar la silla en el sentido contrario a la marcha (con la espalda mirando hacia la carretera) al menos hasta los dos años.
Es muy importante colocar al niño en una posición adecuada, con las nalgas y la espalda erguidas contra el respaldo de la silla.
No se debe llevar al niño en brazos durante los trayectos, ya que en caso de colisión, o frenazo brusco no hay posibilidad de sujetarlo e incluso podrías aplastarlo.
No es recomendable instalar el asiento infantil en una plaza con airbag frontal, ya que la activación de la bolsa puede resultar muy peligrosa para el niño y si se hace hay que desconectar el dispositivo del airbag correspondiente.
Después de haber sufrido un accidente, es recomendable que la silla vuelva a pasar un control por parte del fabricante y, si fuera necesario, sustituirla por otra nueva.