La cantidad de alcohol no afecta a todas las personas por igual. El peso de la persona, la alimentación, la edad, el sexo, la combinación con drogas... son factores que determinan la influencia del alcohol en cada uno.
No todas las personas toleran de igual modo el consumo de alcohol pero lo que está claro es que a todo el mundo le afecta el alcohol en mayor o menor medida. Existe la creencia errónea entre algunos conductores de que por su capacidad de aguante pueden conducir bajo los efectos del alcohol sin problemas, y esto es algo totalmente falso, ya que por cada incremento del nivel de alcohol en el organismo se produce un incremento paralelo de sufrir un accidente, independientemente de las condiciones del individuo.
Enumeramos algunos factores que tienen una relación directa con el grado de alcoholemia del cuerpo:
La cantidad y graduación de alcohol. No es lo mismo tomarse dos cañas de cerveza que dos copas de coñac.
El peso de la persona. Las personas más pesadas suelen tolerar mejor el alcohol, pero no es una norma matemática.
El tiempo transcurrido. Con el estómago vacío se absorbe en unos 30 minutos, mientras que con alimentos la mayor concentración se alcanza a la hora.
La alimentación. Influye tanto el tipo de alimentación como la cantidad ingerida de cada alimento.
La edad. Los menores de 25 años y los mayores de 60 son más vulnerables a los efectos que produce el alcohol.
Sexo y naturaleza de las personas. En general, los hombres suelen aguantar más que las mujeres, pero la incorporación de la mujer a la vida laboral ha equilibrado muchas costumbres, entre ellas la de tomar alcohol. De todos modos, a igual peso y cantidad de alcohol, la mujer presenta un nivel de alcoholemia más elevado que el hombre.
La fatiga, el sueño o el cansancio pueden multiplicar el riesgo de accidente si a ellos se suma el alcohol.
La combinación con drogas o medicinas puede tener efectos imprevisibles que multiplican aún más el riesgo de sufrir un accidente.