23/06/2005
GUÍA DE MOTOS DE AGUA: EL MAR TE ESPERA
La llegada de los motores de cuatro tiempos a la industria de la motonáutica ha revolucionado este lúdico segmento de una manera impensable. Desde asequibles monturas para disfrutar en familia hasta deportivas de altos vuelos gozan ya de las ventajas en consumo, mantenimiento y ecología de los motores de válvulas.
Reportajes - REPORTAJE/ Quad&Jet
Y es que las versátiles mecánicas de cuatro tiempo tienen mucho que ofrecer a los usuarios de motonáutica, más aún con la entrada en vigor de las futuras normas anticontaminantes, que obligan a las marcas a trabajar profundamente en el desarrollo de estos motores y sus modelos para contener las emisiones contaminantes. Esta circunstancia hace que las mecánicas de dos tiempos, amadas por unos y odiadas por otros, tengan sus días contados, no sólo en la motonáutica sino en la industria motociclista en general.
Sin embargo, los fabricantes no pueden abandonar
la carrera del aumento de la potencia y las
prestaciones porque es lo que una parte del
mercado demanda. Así pues, las marcas se están
viendo obligadas a desarrollar sus mecánicas
de válvulas para que los usuarios de motos
deportivas no echen en falta las prestaciones
de los motores 'de mezcla', algo que ya se
vio el año pasado con la llegada de la primera
moto de serie que superaba las barrera de los
200 CV, concretamente hasta llegar a los 215.
Las motos del siglo XXI
Con la entrada en escena de la RXP en 2004,
los motores 2T han tenido que ceder frente al
empuje de las mecánicas del siglo XXI. Pero
no sólo de motos deportivas vive la industria,
¿verdad? Esta evolución hacia las mecánicas
de válvulas no sólo se ha dejado sentir en el
segmento deportivo, donde tan sólo Yamaha y
Kawasaki mantienen mecánicas 2T, sino que el
segmento de triplazas también ha sucumbido a
las nuevas tecnologías.
En este caso, el esfuerzo de las marcas, y especialmente de la firma de los diapasones, se ha centrado en obtener mecánicas muy equilibradas, de consumo y prestaciones contenidas que juegan con la baza de la economía a su favor. Además de aceleraciones explosivas, velocidades de vértigo y saltos que cortan la respiración, hay muchas millas de navegación que compartir con los amigos.
Mucho por disfrutar
La moto de agua ofrece multitud de posibilidades
para su disfrute, y una de las mejores
maneras de disfrutar es hacerlo en compañía.
Con la desaparición de las cuatriplazas de los
catálogos de Sea-Doo y Yamaha, las triplazas se
han convertido en la referencia del sector más
enfocado hacia el turismo, como se encargan
de recordar su amplitud y estable comportamiento,
además de su capacidad de carga, necesaria
para transportar todo lo necesario en un
largo día de ruta. Si lo que te interesa son los
deportes náuticos, la moto es una herramienta
perfecta para remolcar esquiadores, ofreciéndote
la posibilidad de disfrutar con todos los
accesorios para el deslizamiento sobre el agua,
desde esquís acuáticos hasta wakeskate (similar
a una tabla de skateboard, sin fijaciones para
poder realizar flips).
Las rutas organizadas por los clubes de motonáutica son una excelente manera de aprovechar la moto, además de compartir la experiencia con otros aficionados y conocer gente apasionada por el mar y la navegación. La variedad de rutas que anualmente se organizan permite elegir aquella que mejor se adapte a nuestras preferencias, pudiendo optar por una rápida travesía de distancia moderada o rutas de carácter más tranquilo y mucha más distancia pero igualmente gratificantes.
Multitud de concesionarios ofrecen entre sus actividades excursiones para descubrir diferentes puntos de nuestra geografía, a menudo acompañadas de excursiones culturales a enclaves escogidos o degustaciones gastronómicas de las zonas visitadas. Algunos clubes de usuarios y concesionarios, como es el caso del Rider Club de Polaris o el concesionario alicantino Isla Marina, ofrecen variadas actividades tanto de enfoque deportivo como de ocio.
Competir sobre el agua
Si todo esto no sacia tu sed de experimentar
con la moto de agua, el mundo de la competición
es la salida perfecta para exprimir tanto tu
máquina como tu físico. Desde carreras amateurs
hasta eventos internacionales, la competición
ofrece múltiples formas de participar en
estos eventos.
Para iniciarse lo más sencillo es inscribirse en alguna de las pruebas de corta duración (un día o un fin de semana) como puede ser una de freeride (acrobacias y grandes saltos incluidos) o decantarse por un campeonato regional (los más conocidos son el Campeonato de la Región de Murcia, el Open del Mediterráneo y el Campeonato Catalán, aunque Andalucía, Galicia o Cantabria también disputan sus respectivos Campeonatos). A un nivel superior se encuentra el Campeonato de España de Motos Acuáticas Beefeater, que reúne a los mejores pilotos de nuestro territorio en una competición que rodea España de carrera en carrera. La Copa del Rey, las diferentes pruebas del Europeo de Motos Acuáticas (IJSBA), el Beefeater International Endurance o la Copa del Mundo son muestra de hasta donde llega la competición en el mundo de la motonáutica.
Claro está que, al máximo nivel, los costes crecen desorbitadamente, con costosos desplazamientos transoceánicos y mucha inversión en material para asegurar la competitividad sobre el agua. Aún así, en las grandes competiciones internacionales hay categorías específicas para las motos sin modificaciones, lo que abarata en buena parte esta gran inversión.
Vigilantes en el mar
Por último, no nos podemos olvidar la ayuda
que puedes aportar si colaboras con los servicios
de rescate y vigilancia marítima, por ejemplo
la Cruz Roja y Protección Civil. Las motos de
agua pueden, por su configuración mecánica,
acceder a fondos de escaso calado, imposibles
para otras embarcaciones, y su excelente maniobrabilidad
permite desenvolverse con mayor
soltura en caso de una emergencia.
Con la novedades de 2005 que llegarán a nuestro mercado de la mano de Bombardier, Kawasaki y Yamaha y la extensa oferta de ocio que propone la motonaútica actual, disfrutar a lomos de una nueva montura es cuestión simplemente de 'girar y arrancar'. Adelante, el mar te espera ...