21/12/2007

KAWASAKI KVF BRUTE FORCE 750 INYECCIÓN: BRUTO, BRUTO

El anterior Brute Force 750 se caracterizaba por un poderoso motor y unas cualidades trialeras que le llevaban a ser el rey en lo suyo. Ahora, la firma japonesa ha hecho los deberes y nos ofrece una remodelación cuya principal baza es la incorporación de la inyección electrónica.

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PRUEBA/ Texto: Chema García / Fotos: Alberto Lessmann (Medis información)

La categoría de los grandes ATV no hace más que evolucionar y aportar nuevas soluciones desde que Kawasaki decidió incorporar un motor bicilíndrico a la serie en el KVF 650. Repasando un poco los modelos aparecidos posteriormente, recordemos que Can-Am lanzó un inyectado Outlander 800 para situarse por encima de cualquier rival en cuanto a potencia máxima, y que el pasado año fue Yamaha la que apostó no sólo por la potencia, sino por la tecnología, con la incorporación de la dirección asistida eléctrica.


Mi apuesta particular es que, en breve, veremos mejoras como la utilización de suspensiones regulables en todos los parámetros 'al estilo de los actuales deportivos' que incrementarán las prestaciones en el campo, pero hasta que esos nuevos modelos lleguen a la serie nos tenemos que conformar con lo que tenemos y, hoy por hoy, la novedad del sector es el nuevo Brute Force 750 Fuel Injection.


¿Detalles menores?
Cuando sale un modelo nuevo, todos nos preguntamos cómo irá con respecto al modelo al que sustituye y, sobre todo, a sus rivales más directos. A la primera cuestión os podré responder en este mismo artículo, ya que he tenido la suerte de disponer de ambos modelos para realizar la prueba por cortesía de los responsables de Green ATV, pero para la segunda tendréis que esperar un poquito más, aunque os puedo anticipar que la comparativa no tiene desperdicio. Cuestiones como cuál acelera más, sus velocidades máximas o las frenadas al límite serán resueltas para todos vosotros.

Pero vamos con lo que nos ocupa en esta ocasión, los Brute Force. Manteniendo un esquema general idéntico en su parte ciclo y carrocería, se han incorporado pequeños cambios en el nuevo Brute de los cuales tenéis más detalles en el apartado titulado 'Lo nuevo'. Pero sin duda, lo que marca el nuevo carácter es la incorporación de la inyección.


Lo primero que notas es que en la piña izquierda ya no está el tirador del aire para el arranque en frío. Lo segundo es que, cuando le das al botón verde, el quad siempre arranca a la primera dando paso al típico ronroneo de este motor. Pero el nuevo suena más apagado que el viejo. ¿Significará que con la inyección se ha ganado en consumo de combustible y se ha sacrificado la cifra de potencia máxima?


Al ataque
En compañía de Javier Millán nos fuimos a calentar sendos motores por las cercanías de La Ciudad del Motor. Apenas veinte minutos después decidimos enfrentarlos en una prueba de aceleración.


Una larga recta ante nosotros, anchura más que suficiente y ganas de desvelar la duda. Nos dan la salida hasta cinco veces para verificar que no era sólo cuestión de reflejos de los pilotos, porque en todas pasa lo mismo: nos dan la salida, gatillo a fondo y... no hay forma, el nuevo Brute se despega tres cuerpos de su antecesor y lo deja atrás, irremediablemente y sin titubear. Aunque la velocidad máxima apenas varía, sí que lo hace la forma de entregar la potencia, que es una mezcla de progresividad y fuerza sencillamente descomunal. Otro apartado que ha mejorado con la inyección electrónica es la autonomía. La marca declara una reducción del consumo de combustible cercano a un 12% con respecto al modelo de carburación.
No hay duda. El nuevo Brute es mucho mejor en aceleración y consumo. Pero, ¿la parte ciclo está a la altura?


En realidad, a simple vista aquí no encontramos diferencias con respecto a la anterior versión, aunque, según declara la marca, se han modificado los reglajes internos de los amortiguadores para dotarles de mayor progresividad. Para apreciar este hecho no hay nada como compararlo con el otro. Seleccionamos un trayecto de apenas 1,5 km, con diferentes terrenos y anchura para comprobarlo. Tras recorrerlo con ambos modelos, la sensación es que prácticamente no hay diferencias en este sentido.


Sí es cierto que se nota un grado más de firmeza en grandes apoyos del nuevo Brute, pero solamente eso. Esto ayuda a que se comporte bastante bien en todas las situaciones, destacando en las zonas trialeras gracias a su todopoderoso par motor, ayudado por el bloqueo de diferencial delantero manual. Pero, como crítica constructiva, yo particularmente sigo echando de menos mayor anchura en ambos trenes. Unas llantas desplazadas serían muy bien recibidas, pero no sólo en el Brute Force 750, sino en todos los grandes modelos de ATV. En realidad, parece como si todos los fabricantes se hubieran puesto de acuerdo en este sentido. ¿Quién será el primero en ofrecernos un ATV con una anchura aceptable de serie, a modo del LT-R de Suzuki en el ámbito de los quads deportivos?


En términos generales, el Brute en su configuración de serie gira muy bien gracias a un reducido ángulo de giro a velocidades bajas y medias, pero sus 280 kg de peso en orden de marcha obligan a anticipar con suficiente espacio y tiempo la entrada en curva a velocidades más elevadas, o a reducirla para dibujar la curva en forma de ángulo recto, en vez de derrapar con la zaga, redondeándola. Resulta curioso cómo, al conectar el eficiente sistema de tracción integral, el carácter del 750 cambia y, por supuesto, debe hacerlo también la conducción del piloto.


Con el 4X4 conectado no derrapas tanto en las curvas, y girarás de forma más eficiente, aunque ahora resultará más exigente si quieres ir rápido. Además, el límite a la hora de afrontar cualquier obstáculo lo pondrás primero tú, y luego los neumáticos.


El único apartado con el cual no estamos del todo contentos es con el tacto del freno trasero. Si bien el sistema bañado en aceite resuelve de un plumazo todos los inconvenientes de ajustes y protección ante golpes, añade en su contra una imprecisión en su dosificación. Con esto quiero decir que, aunque frenar sí que frena ¿no es raro encontrarse con las ruedas traseras intentando adelantar a las delanteras cuando tiramos del ancla a tope¿, también es cierto que a veces se produce esta situación sin quererlo, ya que cuando aprietas la maneta izquierda ¿o el pedal¿ no sabes exactamente cuánto ni cuándo va a frenar. Será cuestión de hacer muchos más kilómetros encima de unos de estos Brute para acostumbrarse.


Concluyendo
¿Dónde acaba el límite del Brute Force inyección? Pues justo donde empiezan los de sus más directos rivales. A mí me han encantado las virtudes del nuevo buque insignia de Kawa: es rápido, suficientemente ágil, tiene una gran capacidad de carga y, además, es muy bonito, aunque yo le he pedido a los responsables de la marca en España que traigan el espectacular verde lima, que es el más bonito de todos con diferencia, ¿a que sí?


En cuanto a la pregunta que seguro que os estáis haciendo todos ¿¿es este ATV mejor que los demás?-, no nos queda más remedio que emplazaros a próximos números, en los que intentaremos ofreceros una respuesta.


LO NUEVO
Si los ponemos juntos, uno al lado del otro, apenas apreciaremos diferencias desde el lado derecho. Veremos, eso sí, que las llantas son mucho más bonitas en el nuevo modelo gracias a la incorporación de llantas de chapa cromadas con un diseño nuevo. Si seguimos nuestro periplo visual virando el frente, observaremos un nuevo paragolpes y su correspondiente parrilla frontal, que ahora están listos para incorporar más fácilmente un cabestrante.


Entre todos los que hemos tenido la suerte de ver los dos ATV juntos hay división de opiniones: a algunos nos parece más bonito el nuevo, y otros se quedan con el antiguo. Le vamos a poner una pega al modelo con el acabado en verde oliva, ya que el color del protector ni se acerca al del quad. Esto no ocurre así en el modelo de color negro y rojo que tuvimos la suerte de probar. Si seguimos hacia la izquierda, enseguida se ve la nueva guantera con tapa situada en el mismo lugar que la anterior red elástica. Un buen trabajo que, ahora sí, permite guardar pequeños objetos para tenerlos a mano, a salvo del polvo o del agua.


Puestos a pedir, podría haberse redondeado la cosa poniendo otra guantera de este tipo en el lado contrario. Por cierto hablando de polvo, los guardapolvos de las transmisiones son ahora de un material más resistente en previsión de posibles cortes por ramas u otras incidencias. ¿Y ya está? Pues no, no está. A los lógicos cambios de color y pegatinas en la gama se añade la inyección electrónica como principal argumento de ventas de este Brute. Esto no se ve, pero en cuanto giras la llave y das el contacto se nota, y mucho. Hay más detalles menores, como los nuevos reglajes de suspensión, los refuerzos inferiores de las parrillas fabricados en aluminio y la nueva espuma del asiento, que resulta tan cómoda como firme.

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