20/09/2007

YAMAHA YFM 250 R 2008: ESCUELA DE SENSACIONES

Seguro que a muchos os sorprenderá ver un vehículo de estas características por estas latitudes de la revista, copando un protagonismo total en nuestra portada. También nosotros nos llevamos una gran sorpresa durante su presentación ante la prensa en suelo inglés. ha nacido con la carga de ser el sustituto del afamado Blaster. ¿Qué tal va esta fierecilla? Sorpresa, sorpresa...

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Texto: Chema García / Fotos J.C. Orengo y Yamaha

Desde aquí os podemos asegurar que la mayoría de los periodistas que acudimos a Basingstoke, en el condado de Hampshire, no sabíamos a ciencia cierta qué era lo que íbamos a probar. Cada cual tenía sus propias ideas y suposiciones, pero nadie, repito, nadie, supo acertar el resultado final.

Nosotros, en concreto, ya dijimos en la revista que Yamaha se disponía a sustituir el Blaster antes de que acabara el 2007, y así ha sido, pero las siglas que hubieran predominado en nuestro quad ideal habrían sido YFZ 250. Nos parecía que lo más sencillo era coger el cuerpo del superdeportivo 450 de la marca, e introducirle un motor WR250 4T de la moto de enduro. Seguro que muchos de vosotros pensáis lo mismo, ¿verdad?

¿Teoría en Sherwood?
Yamaha nos había preparado una presentación en medio de la campiña inglesa, decorada con enormes carpas y aderezada con un típico día inglés, de nubes bajas y muy, muy gris. Nos sentaron ante una gran pantalla y comenzaron a explicar la teoría ideada por los marketinianos de Yamaha. Objetivos buscados: ligereza, manejabilidad y diversión. Público objetivo: jóvenes provenientes de deportes como el skate, kitesurf, wakeboard,etc. Situación dentro de la gama de Yamaha: justo por debajo del YFM 350R. Características técnicas: ¡Ay! ¿Un motor proveniente de la peculiar Tricker 250? ¿Cómo? ¿Qué? Mal empezamos. De acuerdo, su calado de distribución ha sido modificado para tener mucho más par que el de la moto, pero...

Y empezaron las sorpresas. El chasis es 4,5 kg más ligero que el del Blaster 200, con una cifra final en la báscula de 142 kg, lo que supone un nuevo récord mundial de ligereza para el YFM 250R. En la actualidad no hay ningún deportivo de esta cilindrada que se acerque a esa cifra. Sencillamente impresionante.

El triángulo formado por su asiento, el manillar y las estriberas se encuentra situado a medio camino entre un YFZ 450 y el anterior Blaster, lo que se traduce en que un adulto de talla media puede ponerse a sus mandos sin tener que hacer ninguna contorsión. Es más, te mueves muy a gusto encima de este pequeño deportivo.

Nos presentamos
El YFM 250R hizo su aparición entre nubes de humo y¿ ¿queréis saber nuestros primeros pensamientos? Vamos a ver si los ordenamos con claridad...

Lo primero fue, y hemos de reconocerlo con total sinceridad, una pequeña desilusión. Creo que todos esperábamos algo más, ¿Something Else¿, tal y como rezaban los múltiples eslóganes repartidos por todo el recinto. El tamaño impresiona por lo pequeño que parece, incluso más pequeño que el Blaster. En lo relativo a la estética hay que felicitar a los diseñadores de Yamaha. Es realmente atractivo. Tal y como hicieron en su día con el Raptor 660 y el YFZ 450, han dotado al 250R de una bonita carrocería, presidida por un frontal de nueva factura.

Y llegó el momento deseado por todos los allí presentes. ¿O no? Recordando la situación no podemos dejar de sonreír para nuestros adentros. Normalmente, en una presentación de este tipo todos los periodistas vamos corriendo a cambiarnos de ropa para, posteriormente, ser uno de los primeros en hacerse con los escasos vehículos de prueba. Sin embargo, en esta ocasión, a pesar de contar con tan sólo diez unidades disponibles, se respiraba cierto aire de relajación: 'Pasa tú', 'no hombre, tu primero'.

Práctica en Sherwood
En la zona de boxes nos tocó elegir entre dos colores. ¿Azul o gris-rojo? Qué pena que la Edición Limitada en color negro y naranja no estuviese disponible para probar, porque para nosotros es el más bonito con diferencia. Finalmente, fue uno de los grises. Antes de ponernos en marcha nos dieron una pequeña charla con las normas básicas de funcionamiento dentro del circuito. Por cierto, debemos aprovechar la ocasión para felicitar tanto al importador inglés de Yamaha como al campeón británico John Mitchell, por el diseño del trazado de pruebas: divertidísimo y sencillamente perfecto para el 250R. Buena parte del excelente sabor de boca con el que nos hemos vuelto a España tiene que ver con eso. Basado en una típica prueba de cross-country, se trata de un circuito muy técnico de unos 4 km de longitud, con una anchura de apenas 1,5 m y una variedad de terreno increíble, pero sobre todo curvas, muchas curvas. La verdad es que no te podías permitir ni un solo fallo.

¡Qué divertido!
Vale, está bien. Reconocemos que la mayoría de usuarios de orientación deportiva desecharán esta opción por considerarla poco apropiada a sus aspiraciones. Pero nuestras sensaciones al respecto se pueden resumir en una sola frase: hacía mucho tiempo que no nos divertíamos tanto con un quad.

Inevitablemente, debemos recordar nuestros inicios en el mundo del quad y el inevitable protagonismo que el Blaster 200 tuvo entonces, y hemos de reconocer que en Yamaha han hecho un excelente trabajo general con este quad. Salvo la inevitable dirección sobreviradora, endémica en la mayoría de los productos de la marca de los diapasones, el resto de los componentes se encuentra por encima de las prestaciones generales que hubieras imaginado antes de sentarte encima del 250R.

Por encima de todo destaca la frenada. Se han utilizado elementos de sus hermanos deportivos YFZ y Raptor 700 en discos, manguetas y bombas de freno, mientras que, para las pinzas, se recurre al Grizzly 700 para las delanteras y al 350R para la trasera.

Y sorprendente resulta el rendimiento de su motor, pequeño pero matón. Siempre dispuesto a lo largo de todo el régimen de uso, y con una estirada más que razonable. Si con pilotos que rondan los 90 kg el YFM 250R era capaz de moverse con soltura por los caminos ingleses, no queremos pensar en como volará en manos de los jóvenes dentro de los circuitos españoles. Porque, ¿alguien duda de que se vaya a hacer una copa monomarca con este modelo?

Sólo nos queda dar las gracias a Yamaha por reeditar un quad-escuela para que nuevas generaciones vuelvan a experimentar sensaciones deportivas con un desembolso reducido, ya que no debería sobrepasar los 4.200 euros.

Etiquetas: yamaha yfm 250 2008 quad campo ágil pequeño

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