El primer prototipo de Land Rover se llama
Range Stormer. Se trata de un concepto de
SUV deportivo de elevadas prestaciones,
que muestra cómo serán los futuros
diseños de la marca. Se distingue por
su aspecto moderno y musculoso, que equipa
un techo de cristal, llantas de aleación
forjada de 22 pulgadas, portón trasero
eléctrico y un innovador sistema de
apertura de puertas. Bajo el capó monta
un motor V8 sobrealimentado, acoplado a una
caja cambio automático de seis velocidades
electrónicamente controlada.